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La Asociación de la Prensa de Madrid acusa a Podemos de “Acoso”, “Presiones” y de trabajar bajo “un estado de miedo”. Si el periodista escribe o dice algo que no gusta a Podemos es entonces cuando una legión de “trolls” empiezan a escupir su opiniones acosando cobardemente, en unos casos, tras su cuenta de twitter y en otros, realizando llamadas telefónicas a los periodistas.

pablo-psicopata-ok-349x620Recordemos que entre cinco millones de votantes hay mucho desalmado. El problema nos lo encontramos cuando los macarras son de círculo más próximo a la dirección de Podemos. “Como escribas esto, te voy a destruir”, “o eres tonto…” son lindezas propias que se han encontrado los periodistas madrileños.

Como no podía ser de otra manera Podemos niega cualquier tipo de presión. Recordemos que este partido –ya no tan nuevo- ha pretendido desprestigiar las instituciones de este país. Lo que se pretende ahora es deslegitimar el periodismo que suponga cualquier crítica sobre ellos y así conseguir que resulte ilegítima.

El problema es que nos estamos acostumbrando a este tipo de actuaciones propias de macarras. Aún estamos esperando que alguien saliese a reprochar la conversación que Pablo Iglesias mantuvo con Juan Carlos Monedero en el servicio de Telegram cuando señaló que “azotaría hasta que sangrase” a la también periodista Mariló Montero. No sólo desenmascaraba  su falso discurso feminista sino que nos mostraba su pobre nivel político y, por supuesto, humano.

Esta es la nueva política, por tanto, de los que nos vinieron a salvar. Átense los machos.