Mas 2

El pasado 9-N se celebró una pantomima basada en la víscera. Ayer veíamos a Mas en un paseíllo acompañado por tres mil personas basado en esa misma víscera.

Cuatrocientos bastones legítimos  que representan ilegítimamente a todo un pueblo acompañaban a un president más muerto que sencillo.

Me recuerda a esas peleas de infancia donde algunos pedían que les agarrasen para –realmente- no pelearse por cobardía. El paseíllo le envalentonó pero ante el juez todo acabó en una declaración con manos temblorosas. Inculpó a unos voluntarios que es como no decir nada aunque uno haya dicho que es responsable de todo (“agárrame porque sino…”).

El president Mas cobarde de la historia de Cataluña salió en loor de multitudes. Salió con la ‘I’ de imputado  y con la ‘C’ de cobarde.