Tras el dardo envenenado de la tesis del presidente del Gobierno lanzado por Rivera en el parlamento se ha desatado una polémica que no tiene marcha atrás. Al igual que la pasta de dientes sale y no puede volver al tubo -decía esta mañana un colaborador de Carlos Herrera, la tesis de Pedro Sánchez ya ha explotado y presumiblemente va a carrear el adelanto de elecciones que tanto ha solicitado la oposición en los últimos tres meses.

ABC acusa de plagio a Sánchez y éste amenaza con denunciar al medio escrito. Todo apunta que nuestro compañero Javier Chicote ha desarrollado un trabajo en los últimos meses que pone en tela de juicio que la obra sea inédita y original.

De comprobarse las informaciones de Chicote será una indecencia intelectual la que el presidente habría cometido con esta tesis. Recordemos cuando Sánchez acorraló en el duro debate cara a cara con Rajoy tachándole de “ruin, mezquino y deleznable” aseverando algo que nada gustó a Rajoy: “Usted no es decente”. El listón, por tanto, que en tan alto lugar ha puesto Sánchez le está pasando factura con su supuesto “corta y pega cum laude”.

Fuentes cercanas a Moncloa confirman a Extradigital que Iván Redondo está “descolocado” ante las primeras pruebas irrefutables presentadas por ABC y Miguel Ángel Oliver ve difícil gestionar este caso de comunicación de crisis.

Habrá que esperar qué dice la Universidad Camilo José Cela y los pasos que dé Sanchez aconsejado por su equipo más cercano. Mientras, recordaré lo dicho por escritor y periodista Silvio Pellico -y que nadie me acuse de plagio-: “Cuando hayáis cometido un error, no mintáis para negarlo o atenuarlo. La mentira es una torpe debilidad. Acepta que te has equivocado; en ello hay magnanimidad”. Ocurre que tras plagiar una tesis, esto en política, sólo conduce al camino de la dimisión.