Vamos faltos de líderes en nuestro país y de repente, en la misma semana, han aparecido dos héroes que encarnan unos valores difíciles de encontrar en la sociedad.

Ignacio Echeverría imbuido en el sentido del honor defendió con su vida a la mujer que estaban acuchillando. Podía haber huido con su bicicleta pero hay personas bondadosas, generosas y valientes que guían su vida con actos llenos de rectitud. Algunos dignifican la condición humana y otros la arrastran, cobarde y egoístamente, llenando la mochila de su vida con la ausencia de valores.

Humildad, educación, disciplina, trabajo, respeto son algunos de los valores y principios que encarna Rafa Nadal. El mallorquín agota todos los calificativos tras la gesta de conseguir la décima victoria en Roland Garros.

La trascendencia de una vida nada tiene que ver con la victoria de un torneo. Los valores que sustentan a la persona y empujan a que actuemos de una manera u otra son los que marcan la diferencia entre individuos. Ambos los han cultivado en su vida y han florecido en la misma semana para darnos ejemplo.