• El corazón del compañero y maestro de numerosos publicitarios, el aragonés Juan Mariano Mancebo, se apaga en Madrid a los 65 años
  • El prestigioso creativo es el artífice de campañas tan conocidas como el cuponazo de la ONCE, el ‘Póntelo Pónselo’ y la de Pippin para TVE

La gran familia de la publicidad se ha quedado algo huérfana tras el adiós de uno de los grandes creativos de este país y referencia para toda una generación. El corazón del creador del mítico Pippin, el aragonés Juan Mariano Mancebo, se apagó el pasado 17 de febrero a los 65 años, pero con un legado creativo tan importante, que fue responsable de que, tal y como señalan desde el Club de Creativos, “muchos jóvenes vieran la publicidad como un oficio atractivo y de que muchos quisieran dedicarse a ella para hacer cosas tan espectaculares como las que él hacía”.

Compañero y maestro de numerosos publicitarios, Mancebo fue socio fundador y primer presidente del Club de Creativos y en la actualidad estaba al cargo de Diluvia, la agencia que el mismo fundó. Sin embargo, aunque en su dilatada trayectoria trabajó para varias compañías, su nombre siempre unido al de Contrapunto, agencia en la que hizo tándem creativo con José María Lapeña, con quien trabajó durante toda la década de los ochenta y los primeros años noventa, tras conocerse en Zaragoza, donde estudiaban publicidad. Fueron los protagonistas de uno de los periodos más fecundos y laureados de esta famosa agencia.

Fue la época de campañas como la de El Cuponazo de la ONCE, la Saeta de Renfe o el famoso Póntelo Pónselo para el Ministerio de Sanidad. Para la publicidad española fue la entrada en la modernidad y supuso también ganar su primer Grand Prix de Cannes, gracias a la campaña que más fama les dio: Pippin, para TVE.