Polvo somos y, como escribió Góngora, “en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada” nos convertiremos. Pero, ¿qué pasa con nuestro perfil no tangible? ¿Dónde va a parar nuestra información volcada en redes sociales? Es el campo del que se ocupa Adios4ever, una startup soriana que ofrece productos para que nuestro rastro digital desaparezca o permanezca en Internet en forma de último homenaje una vez hayamos dejado de existir. Todo con el ambicioso objetivo de hacer de la muerte algo divertido. Sobre todo con su próximo proyecto: la creación de un cibercementerio. El primero de España.

La empresa la forman dos socios, aunque el origen brotó de Jorge Arribas Haro, un luchador y forjador de ideas que dice tener “la capacidad para escuchar a las personas y acompañarlas en la superación de momentos de crisis o tensión máxima”.

¿Cómo surgió la idea de emprender este negocio tan original?

La empresa comienza porque en los últimos años, tres personas muy importantes para mí lucharon contra la muerte. Dos ganaron tiempo de vida y la otra falleció. Durante ese tiempo me dio por pensar qué pasaba con tu vida digital y noté que era un aspecto que nadie tenia en cuenta porque, si en España se hacen pocos testamento normales, imagina en el ámbito del legado en Internet. Casi nadie lo incluye. También influyó el dato de que, en 2012, Facebook ya contaba con 30 millones de personas fallecidas que tenían aún ‘perfiles vivos’. ¡Imagínate ahora cuántos hay! Además eso es solo en una red social pero, ¿cuántas de ellas existen? ¡Yo uso unas 20 y en todas pasa lo mismo!

Lleváis un año funcionando. ¿Qué tipo de clientes han acudido a vosotros y qué productos han escogido?

La gente que acude a Adios4ever tiene entre 40 y 50 años. De ellos, un 40% son hombres y un 60% mujeres. Ambos de clase media. Al principio, los clientes nos contactaban porque querían el producto de Despedida y Cierre de redes sociales. Y como eso lo teníamos muy estandarizado, empezamos a pensar más allá: ¿y si además te ofrecemos que tengas tu última gran entrada en redes y hacerte inmortal? Entonces el trabajo de borrar la información digital se transformó en localizarla para poder así tunearla y hacerla eterna. Este servicio, el de Tu Última Entrada, sirve de colofón a otro de nuestros productos, el Collage Virtual, con el que recopilamos contenidos on line como fotos y vídeos para la posteridad-inmortalidad.

Para realizar ambas tareas, ¿qué pasos seguís?

Tenemos varios protocolos que hemos creado. Lo primero es saber si la persona que nos contacta es el propietario de las redes o, en su caso, heredero. Luego nos deben autorizar y ya es cuando nosotros podemos realizar un trabajo de investigación para localizar las redes que nos han dicho o descubrir si hay alguna más. El resto es secreto de empresa (risas).

¿En qué consiste un “testamento digital”?

Es un anexo a tu testamento normal donde pones qué redes sociales tienes y a quién se las dejas para desactivarlas o seguir manteniéndolas.

El no hacerlo, ¿a qué o quiénes afecta de manera más directa?

A la familia. Es un sufrimiento muy grande. Imagínate que el whatsapp de la persona muerta sigue recibiendo mensajes. Eso es muy duro.

Estáis probando un proyecto piloto de app en el móvil. ¿Cómo está funcionando?

La app la estamos remodelando porque la teníamos en plan muy artesanal. Por eso, ahora buscamos inversores para hacerla rápida y accesible y, sobre todo, para que tenga un precio muy bajo. Cuando esté lista, podrás realizar tu Despedida y Cierre rápidamente, por ejemplo, desde un banco del metro.

Otro de vuestros proyectos es un cibercementerio. ¿En qué consistiría?

Es la fase 3 de esta empresa: que las personas puedan interactuar con la información de la persona fallecida o incluso con esa misma persona a través de inteligencia artificial y realidad aumentada. La clave es que, desde el móvil, puedas acceder a un holograma de la persona fallecida. Ahora mismo estamos buscando socios que puedan implementar este tipo de tecnología mientras nosotros nos dedicamos a la conceptualización de la muerte divertida.

¿Se puede borrar para siempre nuestra huella digital?

Borrar al 100% tengo mis dudas, pero hacerlo en un 90 % sí.

¿Somos conscientes del rastro que vamos dejando en Internet?

En unas jornadas de ciberseguridad a las que acudí nos lanzaron una frase que me impactó: “Lo que pones en Internet se queda labrado en piedra”.