• La UTE integrada por las dos empresas considera que ha habido un “error” en las puntuaciones del concurso
  • Aseguran que se han aplicado “criterios arbitrarios y discriminatorios” que han perjudicado la valoración de su oferta

Aragón Press y el Grupo Secuoya ha recurrido el contrato de producción de contenidos informativos y deportivos para Aragón TV, adjudicado a Chip Audiovisual. Según recoge Aragón Digital, la unión temporal de empresas (UTE) integrada por la Agencia Aragonesa de Noticias, BGL y Central Broadcaster Media (CBM) -éstas dos últimas del Grupo Secuoya- ha presentado un recurso especial contra la adjudicación de la gestión de dichos contenidos, por una posible falta de legitimidad en la adjudicación y por considerar que su propuesta ha sido peor calificada que las del resto con unas justificaciones carentes de fuerza.

Por un lado, Aragón Press y Grupo Secuoya sospechan de la legitimidad de la fórmula de valoración de las ofertas económicas previstas en los pliegos del contrato, desvirtuando la bajada económica de los licitadores en virtud de los criterios subjetivos otorgados en la oferta técnica. La UTE recalca que la fórmula planteada por el órgano de contratación no fomentaba que los licitadores presentasen ofertas económicas competitivas, con bajadas superiores al 5%. Así, la oferta de Chip Audiovisual ha resultado ganadora, pese a ser la más cara.

Además, el recurso advierte de los “errores” en los que incurre Aragón TV en la valoración de la oferta técnica presentada por la UTE, en la que, en su opinión, “se han aplicado criterios arbitrarios y discriminatorios”. Existe, según las compañías recurrentes, “un error en la valoración del apartado de organización y estructura”, en la que existe una diferencia entre la puntuación de Chip Audiovisual (Grupo Heraldo) y la de la UTE de 13 puntos que “no se ajusta a la realidad ni se soporta con criterio objetivo alguno”.

Desde ambas empresas comentan, a modo de ejemplo, que, pese a que en su oferta se manifiesta expresamente que Aragón TV es la titular y responsable de la línea editorial de la cadena, el informe de valoración de la mesa de contratación estima que “es la peor valorada por arrogarse funciones y responsabilidades que están reservadas exclusivamente a la cadena”. Según señalan, la cadena ha interpretado “erróneamente” que el grupo integrado por Aragón Press y Secuoya deseaba tener el control del enfoque con el que se tratasen las informaciones.

Ante tal valoración, la UTE ha alegado que es “un error” pensar que ellos deseen controlar la línea editorial de los informativos; algo que, de lógica, se sobreentiende que sólo puede hacer Aragón TV. Es más, la UTE, en su oferta, apuntaba que los servicios se realizarían “bajo la dirección de los responsables de informativos, producción y dirección de la cadena autonómica y con la supervisión de su representante”; pero, en ningún caso, se apuntaba que éstos quisieran tener el control de lo que allí se cuenta.

Además, el recurso advierte de otros errores en la valoración, calibrada, a su parecer, con “criterios arbitrarios y discriminatorios”. El informe establece que la oferta de las empresas recurrentes garantizaba 14 coberturas simultáneas, cuando en realidad eran 22, ocho más que el mínimo exigido en los pliegos y seis más que las de Chip Audiovisual. También se valora por debajo el apartado de la dotación de personal, prácticamente idéntica a las del resto de concursantes, pero cuya puntuación es cuatro puntos menor. Esta diferencia sustancial en la puntuación tiene como punto más curioso el relativo a los vehículos destinados a la prestación de los servicios. Se valora negativamente que en las fotos ilustrativas que adjuntan a su memoria “no se especifica marca y modelo”.

“Estas irregularidades exigen una revisión de las puntuaciones o de los criterios utilizados por la mesa de contratación que, desde la UTE se entiende que han sido debidos a un error sin mala fe”, añaden desde Aragón Press y Grupo Secuoya.