• El programa ‘Escúchate’ pone en marcha un concurso de microrrelatos que se adentra en el fenómeno de las llamadas ‘fanfictions’
  • El espacio arranca con ‘Los crímenes del monógrama’, libro a partir del cual, los participantes podrán dar rienda suelta a su imaginación y crear sus narraciones

El programa Escúchate de Aragón Radio ha estrenado Érase otra vez, un nuevo concurso de microrrelatos que se adentra en el fenómeno literario de las fanfictions. Se trata de una moda que consiste en escribir relatos originales, pero utilizando en su desarrollo personajes o ambientes descritos en una historia previa.

Cada quince días, el programa propondrá a sus oyentes la lectura de un libro, a partir del cual, los participantes podrán crear sus microrrelatos, dando rienda suelta a su imaginación. Quienes deseen poner a prueba sus dotes literarias, deben enviar sus relatos a la dirección de correo electrónico eraseotravez@aragonradio.es, continuando la propuesta inicial que se dará a conocer en Escúchate. Para ser aceptados en el concurso, los textos no podrán exceder en ningún caso las 10 líneas.

El jurado de este juego literario está integrado por el director de Escúchate, Javier Vázquez, y por la periodista y lectora de guardia del programa, Marian Rebolledo, que contarán, además, con la ayuda de un invitado especial, que participará, fuera de concurso, en la fanfiction propuesta. De entre todos los microrrelatos recibidos semanalmente, el jurado seleccionará los que serán leídos en el programa y, entre ellos, se escogerá un relato ganador, que recibirá un lote de libros. Todas las obras participantes se publicarán en http://eraseotravez.aragonradio.es.

Para estrenar el juego, se ha escogido el libro ‘Los crímenes del monograma’, de Sophie Hannah. Se trata de una historia de detectives, con Hércules Poirot como protagonista, que viene a ser una fanfiction de las novelas de Agatha Christie. Para participar en el concurso de esta semana, los oyentes deben continuar el siguiente fragmento: “Ese día supe que no temo a la muerte. Veo cadáveres con frecuencia en el desempeño de mi trabajo, y nunca…”