Recuerdo su hora. Bill era el mejor, el más simpático, el mejor padre… hasta que uno se entera y se le cae el mito. Una vez más la vida te confirma que no es recomendable tener mitos. Y de tener alguno, que sea ejemplo de integridad.

Cosby cumplió ayer 78 años. Lo debió celebrar poco, aunque estas cosas nunca se saben. Recordarán que admitió haber adquirido sedantes y otras drogas con la intención de mantener relaciones sexuales con más de 40 mujeres. Todo lo confesó en el 2005.

Este cronista pensaba que, pudiendo tener todo, tiró estúpidamente su vida por la borda. Posiblemente le retiren una medalla al mérito que le entregó Bush y la estatua que le dedicó Disney en Orlando y un mural con su rostro en Filadelfia… La retirada de premios y esculturas me recordaba a lo que le ha ocurrido recientemente a un duque español que no diré su nombre y que acaba en ‘Urdangarín’.

Pero la historia del protagonista de ‘El show Bill Cosby’ no ha finalizado. El penúltimo episodio está todavía por escribirse.