una-mujer-intenta-salvar-a-su-hija-herida-en-el-atentado_654349[1]

Aún no nos hemos recuperado de los atentados de Bruselas que el terrorismo ha vuelto a azotar a este pequeño mundo. El domingo un terrorista suicida mataba a 72 personas -29 niños- y hería a un total de 300 personas en un parque de Lahore en Pakistán.

La explosión se produjo a unos metros de los columpios. El parque estaba lleno debido a las vacaciones. Tras reivindicar el atentado los talibanes de Jamaat-ul-Ahrar confirman que el objetivo eran los cristianos que celebraban la Pascua.

En 2014 Pakistán lanzó una ofensiva contra los grupos yihaidistas y éstos “se han revuelto”. El país sufre la violencia de manera sangrienta e indiscriminada. Pocas declaraciones he oído. Esto no es Bruselas, no es Francia, no tenemos espacio para programas especiales, no se han creado hastags en twiter, no se reunirán los ministros del interior.

Pakistán importa menos. Preguntas sin respuesta siempre son preguntas sin respuesta ¿Las vidas de Siria, Irak o Pakistán valen menos? ¿Porqué algunos medios dedican menos líneas o sus totales no llegan a 30 segundos? ¿Tal vez a la audiencia nos interese menos todo aquello que no está “aquí al lado”?