Está claro que vive del que dirán. Y un año más Pedroche lo ha conseguido. Sólo hay que darse un paseo por las redes o la crítica de los medios. La balanza se decanta hacia el chonismo y al pobre feminismo de tres al cuarto al que pretende representar cada vez que se desnuda delante de las pantallas.

Los españoles nos hemos acostumbrado a una Nochevieja televisiva mediocre en la que poco o nada nos sorprende. Atrás quedaron los magníficos especiales de Martes y Trece, las pifias de Marisa Naranjo, Irma Soriano o Carmen Sevilla durante las campanadas o la capa del elegante Ramón García envuelta en mensajes con mucho sentimiento.

No soy de aquellos que piensan que el pasado fue mejor. Al contrario, viva el futuro y los que están por llegar. Pero es que muchos del presente dejan mucho que desear. Todo es previsible, aburrido y vacío de contenido que pueda llegar a sorprendernos.

Mota se salvó por poco. Tantos años haciendo lo mismo es difícil sorprender. A Anne Igartiburu apostó de nuevo por el rojo. Juega a caballo ganador sabiendo que va a ser la más aplaudida. Este año su manga demasiado abullonada ha conseguido que hablamos algo más de la veterana presentadora.  Otro año al que debe dar las gracias al gran Lorenzo Carprile. Sorprendió el tributo ofrecido a los miles de voluntarios y misioneros que entregan generosamente su tiempo por todo el mundo. La mítica Raffaela Carrá, Ramón García o su marido también tuvieron su espacio. Al igual que valoró a las mujeres -sin despreciar a nadie- abogando por la unidad. Finalmente terminó recordando a Mecano donde recordamos lo que representa “Un año más” para nuestro país. ¿Qué decir de Roberto Leal? Bien. Muy bien. Correcto. En su punto -como la carne-. La sombra alargada de Ramonchu estaba ahí. No pretendió ser protagonista de nada. Fidelizó a sus jóvenes seguidores y convenció a los tradicionalistas.

La asturiana Lara Álvarez y Jesús Calleja se desplazaron hasta Sant Llorenç para hacerse cargo de las campanadas de Telecinco. Acorde al frío apostó por un traje pantalón que le ayudó a combatir el frío. Y es que hay muchas maneras de combatir el frío. No sólo desnudándose.

Carmen Alcayde en Telemadrid emuló a la Pedroche y le han dado por todos los lados. Las copias siempre han sido una mala opción. Vuelve a pasar por televisión sin pena ni gloria.

La Sexta dio protagonismo a los suyos y no a la choni de Atresmedia. A Cristina Pardo e Iñaki López les daba igual que les vieran cuatro que cuatrocientos. Jugando con la sexta uva a punto estuvieron de cometer una “naranjada” – más propia de Marisa– pero a ellos les daba igual. Fieles al estilo de La Sexta demostraron que ellos iban por un camino distinto a lo establecido. Dentro de unos años recordarán en casa de Ferreras lo bien que se lo pasaron.

Dejo para el final a la que baja la media. A la que está por encima del bien pero que no consigue quitarse la etiqueta de hortera. Año tras año consigue que hablemos de ella. Lo busca, lo encuentra y le encanta. Dime de qué presumes. El ‘vestido-bikini-carnavalero- defraudó a los seguidores del colectivo choni. Pasa de sus detractores -que son la mayoría- pero le duele en su profundo egocentrismo que tampoco haya convencido a los que años pasados le alabaron. Nunca le importaron las críticas por su ‘look’ porque es el día del año en el que más caja hace. Progre millonaria, ante todo.

Le recordaremos, tal vez, por sus vestidos. Nunca por sus mensajes. Se olvidan pronto. Nunca cuajan. Este año su discurso feminista ha estado a la altura de su vestido. Su defensa del ecologismo a la altura del vestido del año pasado. No hablaré de sus zapatos en los que usa cristal reciclado para no hacer sangre. No hablaré de sus alegatos a las emisiones de CO2 para no hacer sangre. No hablaré del mundo que vamos a dejar a nuestras “hijas e hijos” para no hacer sangre. No hablaré de los bosques por los que correr libres y seguras para no hacer sangre.

Me sorprende que su impostado ‘feminismo’ no obtenga respuesta del verdadero, que lucha contra la cosificación a la mujer.

Debemos agradecer a Choni Pedroche o, mejor dicho, a su ropaje floral carnavalero-hawaiano que volviese a sacar de muchos españoles el ingenio que demostraron con la multitud de memes que inundaron las redes sociales. Muchos de ellos salpicaron al bueno de Chicote del que seguimos sin entender como se presta a aparecer junto a la susodicha. Poco le aporta, mucho le resta.

Terminamos con refritos y karaokes donde solo sobresalió el programa musical ‘Cachitos de hierro y cromo’. Volvió a ser trending topic mundial en Twitter como ya lo fue el año pasado. El impagable archivo histórico de TVE junto con los ingeniosos rótulos durante la emisión del recopilatorio consiguió que los seguidores de este programa comenzásemos el año con buen pie.

Solo me resta, para terminar, el desearles un feliz 2019 cargado de salud, trabajo y una buena lectura en Extradigital.