• La acción, que se lanza a nivel mundial y llega firmada por la agencia de publicidad McCann, se desarrolla bajo el claim ‘Es hora de juntarnos a comer’
  • La campaña podrá verse en televisión, redes sociales y publicidad exterior

Tal vez no hayan estado en Japón, pero eso no quita para que haya gente a la que le encanta el sushi. Quizás no todo el mundo conozca muy bien la cultura china y, sin embargo, son muchos los que saben de rollitos de primavera y ternera con bambú y setas. Lo cierto es que la comida, además de hacer abrir la boca a muchos, tiene el poder de abrir la mente: acerca a la gente, al menos durante un rato, haciendo aparcar las diferencias. Rodeados de gente, en buena compañía, compartiendo grandes momentos, no importa si el fuet es catalán, si la milanesa no nació en Milán o la hamburguesa en Hamburgo. Son de todos y para todos.

Precisamente, porque la cabeza separa y el estómago une, la última campaña de Coca-Cola anima a juntarnos a comer para compartir y disfrutar los unos de los otros, más allá de razas, culturas, tradiciones o creencias. Y siempre en torno a una Coca-Cola bien fresca, de la variedad y el formato que sea, pues, como la comida, tiene el poder de acercar a las personas, por muy diferentes que sean. Al igual que la tortilla de patatas, un kebab o unas fajitas mexicanas, Coca-Cola es de todos y para todos.

La campaña, que se lanza a nivel mundial y firma la agencia de publicidad McCann, podrá verse en televisión (con varias piezas audiovisuales), redes sociales, punto de venta y publicidad exterior, con creatividades en las que se pueden ver dos personas de aspectos muy diferentes (por ejemplo, de dos equipos de fútbol diferentes) compartiendo un momento de consumo. Y es que Es hora de juntarnos a comer.

Para personalizar el anuncio al mercado español, la marca ha contado con el realizador argentino Pucho Mentasti, que voló hasta Málaga para grabar nuevas escenas en las que se ven platos tradicionales españoles, como la tortilla de patatas.