David Mackenzie Ogilvy nació en un precioso pueblo inglés llamado West Horsley en 1911. Marchó a Nueva York y allí comenzó a crear su leyenda. En 1948 fundó su primera agencia con el tiempo se convirtió en Ogilvy & Mather Worldwide.

Siempre consideró que la publicidad era un medio con un único propósito: vender. Por eso me gusta.

Sus ideas perdurarán siempre y por eso hoy recojo seis que siempre deberemos tener presentes:

  1. “Tu rol es vender, no dejes que nada te distraiga del único propósito de la publicidad.”

No pretendas entrar en la disputa por ser el más creativo porque tu rol es vender.

Ogilvy decía que si quieres que la gente compre tu producto, debes explicarle lo más breve y sencillamente posible qué vendes y cómo comprando ese producto, sus vidas van a mejorar.

 

  1. “Define claramente tu posicionamiento: ¿Qué y para quién?”.

Ogilvy piensa así: qué es el producto y para quién estará posicionado.

“Podría haber posicionado a Dove como una barra de jabón para hombres con manos sucias, pero elegí posicionarlo como un jabón de manos para mujeres con piel seca. Esta estrategia aún funciona 25 años más tarde”.

 

3.” Estudia detalladamente a tu consumidor.”

Según Ogilvy es la parte más tediosa pero aconsejaba que ningún publicista debe ignorar la investigación.

Es imposible descubrir un titular efectivo ignorando:

  • ¿A quién diriges tu mensaje?
  • ¿Cómo piensa esa persona?
  • ¿Qué necesita?

Hay cinco veces más personas que leen los titulares que las que leen el cuerpo del texto. ¡Cuídalo! Nunca leeremos 700 caracteres de una noticia si el titular no te ha dejado con ganas de más.

 

  1. “Valora al consumidor como si fuera tu esposa”.

Debemos respetar por encima de todo a nuestra audiencia intentándola seducir por encima de todo apoyados en la verdad: “¿Menos arrugas en sólo minutos?”

 

  1. “Háblales con el lenguaje que usan cotidianamente”.

Dirígete a tu audiencia que un lenguaje cercano, con el que usan cotidianamente y que te entiendan.

 

  1. “Destaca al producto convirtiéndolo en el héroe”.

La competencia es brutal y, por eso, nuestro producto debe ofrecer más que el de los demás apoyándonos en los valores de la marca.

Seguro que conocías los pilares en los que ha basado su credo pero siempre es bueno recordarlo no vaya a ser que la creatividad nos haga perder la cabeza ante el cliente.