Sevilla se ha convertido en la capital mundial del español durante esta semana con el congreso de ASALE. Ha sido punto de encuentro de todas las Academias de la Lengua de habla hispana y además de sus sesiones plenarias han presentado las nuevas palabras que se incluyen en el DRAE, cómo solventar dudas básicas o conferencias-diálogos de Juan Luis Cebrián, Perez Reverte o Fernando Savater. Y también la presencia de Premios Nobel como Don Mario Vargas Llosa.

Estuvo en la Fundación Cajasol para rememorar junto a Juan Cruz los 50 años de Conversaciones en La Catedral, “una novela que al escribirla la viví. Tras una dictadura dañina que me vino de niño (doce años) y se fue cuando empezaba a ser hombre (19 años). Además, es la novela que me tomó más tiempo, tres años y medio. Fue como salir de un inmenso túnel. De ahí todas las canas que tengo. Lo liquidé, antes de que me liquidara el a mi”.

Conversación en La Catedral es algo más que un hito en el derrotero literario de Mario Vargas Llosa: es un punto de referencia insoslayable, un dato fijo en la historia de la literatura actual. Zavalita y el zambo Ambrosio conversan en La Catedral. Estamos en Perú, durante el «ochenio» dictatorial del general Manuel A. Odría. Unas cuantas cervezas y un río de palabras en libertad para responder a la palabra amordazada por la dictadura.

Vargas Llosa siempre quiso mostrar “el efecto que tanto tuvo en mi la dictadura en instituciones no políticas como la familia y las personas. Sectores humildes y de clase media. Había que contar como la corrupción de la dictadura corrompía. Empecé a escribir episodios no conectados. Trabajaba en un vació sin saber como unir personajes e historias que de forma aislada estaban apareciendo. Una conversación central  lo descubre todo, en el bar La Catedral. A partir de aquí entran y salen otras conversacione hasta dar con la novela que me hizo escritor”.

Así lo dice el Nobel peruano, que asegura sentir por primer vez “la sensación de haber hecho algo realmente importante. Con este libro me hizo escritor”.