El “¡Trata de arrancarlo, por Dios!” de Luis Moya podría servir tras 14 meses de vida a los canales de TDT Be Mad, Atreseries, Ten, DKiss y Real Madrid HD. Según Kantar Media no superan el 2,1 % de cuota de pantalla.

Mi familia intenta ayudar a estos canales pero no lo consiguen. Una de mis hijas se ha debido ver los 264 capítulos de “Se ha escrito un crimen”, con Jessica Fletcher a la cabeza, pero debe ser de las pocas porque no consigue ayudar al 0,8 % que alcanza la cadena. Al igual que dos de mis hijos que tienen monopolizado el mando con sus pequeños dedos pegados al botón del Real Madrid HD pensando ingenuamente que toda España contempla las gestas del equipo blanco cuando la realidad no supera  el 0,2% de share. Aún lo sentí más cuando se pusieron todos de acuerdo con “Mi familia vive en Alaska” y también rondó el 1%. Al menos conseguí que supiesen qué llevarse a la hipotética isla desierta que sirve de conversación recurrente en una de las comidas de verano.

Los cinco canales de TDT apenas llegan al 2% de audiencia pero ahí siguen intentando arrancar. Programas de los llamados factual – mezcla de documental y ficción- llegados de Estados Unidos junto con series con olor a añejo han sido un constante fracaso desde que comenzaron su emisión.

Por otra parte no termino de encajar los goles de Pedja Mijatovic, la obra maestra de la ficción española “Física o química” o los documentales de “Las piscinas insólitas”, “Mi vida con 300 kilos” y “Desnúdame” con el pliego de condiciones del concurso público para la adjudicación de estas licencias que contemplaba contenidos informativos con el objetivo de ampliar el pluralismo y la expresión libre de ideas y corrientes de opinión.

Be Mad ya desalojó de su programación “Tarugos contra bestias”. Ahora sólo deseo que mis hijos crezcan y de tiempo a Ten a quitar “Cita en pelotas”, “Mujeres ricas de Beverly Hills” o el reality de “Las Kardashian” que aunque amplía el pluralismo de lo que hoy le preocupa a una parte de la sociedad también corremos el riesgo de agilipollar a inocentes que caen por error en estos canales.

Kantar