Este Cronista sigue hoy recorriendo esos rincones que, por un motivo u otro, se han quedado marcados en mi retina.

Hoy es el turno de la potencia mundial donde entró el capitalismo y se quedó. Esta plaza me evoca sufrimiento por una madre, alegría por una mujer y descubrimiento de otra. No se imaginen nada porque no acertarán.

moscu