Suecia celebró la semana pasada el cumple de Pippi Calzaslargas (Pippi Långstrump en sueco). La pelirroja de inconfundibles trenzas fue creada por Astrid Lindgren. En 1945 publicó el primer libro del personaje, ideado años antes para entretener a su hija Karin cuando ésta enfermó de neumonía.

Pippi era una niña dotada de poderes mágicos, con una fuerza fuera de lo común, vivía sola en la granja Villa Villekula con un caballo, un mono y un baúl lleno de monedas de oro. Y se negaba a crecer e ir a la escuela. Así era Pippi. No me extraña que a Tommy y Annika se les cayese la baba.

Pero Pippi también es un gran negocio muy lucrativo. Los derechos de las obras y los ingresos del centro temático El mundo del Astrid reportan unos beneficios anuales que rondan los 20 millones de euros.

Pippi desafió como nadie el mundo de los adultos.

Ahora Podemos cambiar la historia de Pippi por la de un tal Pablo, que desafió a los dos grandes. La mala praxis de la clase política fomentó el auge de vías peligrosas como el movimiento del 15M o 25-S. Les presento su historia en el siguiente vídeo. A unos les parecerá exagerado y correcto. Otros lo verán con ojos de ‘vale todo’, anarquía y felicidad cortoplacista porque Pippi daba felicidad…