Vale, ya he captado tu atención pero espera, ¡no te vayas! todavía puede interesarte. Casi desde que empezamos mi socio y yo con la agencia hemos ido impartiendo algunas pequeñas ponencias, por suerte o desgracia de nuestros solidarios oyentes, en las que hablamos de lo que intentamos saber: publicidad, emprendimiento, social media, Internet…

Colaboramos con ZGZ Activa impartiendo microsesiones de dos horas, cursos de 20 horas con el Instituto Aragonés de la Juventud, ponencias en la Universidad San Jorge… Pero bueno, no he venido a hablar de mi libro. Introducía el tema sencillamente porque quiero hacer una DENUNCIA SOCIAL JUVENIL y estoy en mi derecho porque soy un JUVENIL en espíritu pero también en mi Documento Nacional de Identidad.

El problema: la falta de interés por los jóvenes por la formación gratuita. A nuestros cursos vienen perfiles de todo tipo: desempleados, emprendedores, creativos, empresarios consolidados, entusiastas y mucho soñador motivado, los que más me gustan y más juego dan. ¿Habéis leído gente joven? No, no lo habéis leído porque no vienen. No están. No se enteran. No se quieren enterar. Las huelgas de autobuses les deben impedir acudir a La Azucarera. desempleo

“El 70% de las cosas que aprendáis durante vuestra formación las aprenderéis en seminarios, cursos, charlas y en ponencias de profesionales”, este es el humilde consejo que damos David y yo porque para nosotros fue una realidad. Durante la carrera acudíamos a congresos, charlas y eventos en los que profesionales del sector, o no, contaban su experiencia, sus errores, sus fallos y sus éxitos. Escuchábamos con las orejas bien abiertas porque deseábamos que algún día nos pasara a nosotros, todo eso, incluso los fracasos.

Gracias a todos los que venís porque seáis 5 o 50 nos entusiasma saber que, al menos, la experiencia os la lleváis a vuestras casas. A los jóvenes, lo siento. Siento que malgastéis demasiadas horas frente al ordenador descargando apuntes o estudiando de memoria la historia del diseño, la teoría de la comunicación o el manual del perfecto redactor.

Que quede claro para los cibertrolles, no se trata de una cosa u otra. Se trata de aprovechar las oportunidades que se proponen para que estás no se acaben. Para que los buenos que trabajan para conseguir ponentes y crear jornadas culturales no se cansen y se den por vencidos. De hecho no lo hagáis por mi, hacerlo por ellos.

Un joven publicitario.