• Unas 500 personas se han dado cita en el Diseña Forum 2015, donde han podido constatar el valor de esta disciplina para las empresas del siglo XXI
  • Los ponentes destacan el valor estratégico de esta disciplina que, además, se ha convertido en una herramienta de liderazgo en las compañías

En una sociedad como la actual, caracterizada por el cambio constante, la intensa competencia y una amplia oferta, la capacidad de sorprender al cliente o de ofrecerle una experiencia positiva y gratificante son algunos de los medios con los que cuentan las compañías para conseguir mantenerlo. En Diseña Forum 2015, que se ha celebrado en Zaragoza y ha reunido a unas 500 personas, también se ha puesto de relieve que las empresas cuentan con otro instrumento creador de experiencias: el diseño.

Cambiar la vida de las personas, mejorar la utilidad, poner en valor la marca o crear futuro son algunos de los valores del diseño que se han resaltado en el foro. En definitiva, se trata de crear y aportar una experiencia.

Así, las iniciativas de éxito desarrolladas por empresas como Decathlon, Room Mate Hotels, Escofet 1886 y Dolmen fueron las protagonistas de la primera jornada. En este sentido, Arnauld Blanck, de Decathlon, apuntó que el objetivo de esta marca francesa es lograr que el deporte sea accesible para todo el mundo, de ahí que los productos deban ser: bonitos, inteligentes y democráticos. “La unión de todo lo que compone un buen diseño es algo mágico, pero, a la vez, tiene que ser sencillo”, explicó Blanck, quien recalcó que hacer diseño es “cambiar la vida de las personas y poner en valor la marca”.

En esta misma línea, en la de hacer del diseño una experiencia, se manifestó también Yeyo Ballesteros, de Room Mate Hotels, empresa que se caracteriza por la diferente personalidad que tienen cada uno de sus establecimientos. “El NO no existe. Todo lo que quiera el cliente se lo vamos a ofrecer y conseguir”, apuntó Llagostera, quien señaló que hay que innovar escuchando al cliente. Del mismo modo, Sean McNulty, de la consultora Dolmen, señaló que “la mejor manera de envasar la tecnología en algo útil para la gente es creando experiencias”. McNulty subrayó que el diseño hay que verlo como una herramienta de liderazgo en la empresa. Algo que deben saber muy bien en Escofet 1886. Su representante, Enric Pericas, dejó patente como, 110 años después de su fundación, una compañía es capaz de innovar en la tecnología del hormigón.

“Esto no es un concurso de belleza. Se trata de generar valor para las compañías y para las personas”

La jornada de ayer le tocó el turno a diseñadores, consultores externos y empresas dedicadas al diseño. “El buen diseño en un buen negocio”, manifestó, Vito Orâzem, de Red Dot Awards, al tiempo que señaló está demostrado que las empresas que invierten en diseño incrementan sus ingresos. En este sentido, recordó que el diseño debe ser algo útil para las personas. “Esto no es un concurso de belleza. Se trata de generar valor para las compañías y para las personas”, añadió Orâzem, quien lanzó un reto a las firmas: innovar, pero manteniendo las raíces y los fundamentos en sus orígenes.

Los asistentes pudieron constatar con Entropy Studio como una combinación de tecnología, innovación y diseño da como resultado el éxito. No obstante, según puntualizó el antropólogo Joan Vinyets, otra de las claves del éxito es el conocimiento del cliente. “No hay que perder la conexión. Tenemos que bajar a las trincheras con ellos, porque, sólo observando los problemas, podremos identificar las soluciones”, apuntó, al tiempo que añadió que los dos motivos del fracaso en los diseños suelen ser el desconocimiento del cliente unido al ego de los diseñadores.

Por su parte, Allan Chochinov recordó que el diseño está presente en todo: desde las instrucciones de un producto, hasta el material del que está hecho el producto. En este sentido, animó a los diseñadores a dejar de estar al servicio de la industria “e imaginarse como serán las cosas del futuro”. Por su parte, el director de diseño avanzado de Opel, Friedhelm Engler, hizo hincapié en que el diseño era el centro de gravedad de la firma automovilística. “Al fin y al cabo, el diseñador es un traductor de los sueños del usuario”, explicó Engler, quien aseguró estar buscando gente con talento y con ganas de ponerlo todo al revés.

El diseño ha sido y es un factor determinante para la innovación y el crecimiento de las empresas. Y tras lo visto en el Diseña Forum 2015 -organizado por el Centro Aragonés de Diseño Industrial (CADI)-, se constata que va a ser uno de los pilares clave para las empresas del siglo XXI.