La pandilla de Podemos parece que ahora quiere desembarcar en la Televisión y Radio Autonómica. Aspiran a reemplazar en el sillón a Jesús López Cabeza. Sillón tan deseado por muchos y perfectamente representado hoy por su aún inquilino tras estos años de tanta zozobra. Confort político a la carta con dosis de narcisismo. Queridos Reyes Magos: yo de mayor quiero una televisión. Y Lambán se lo piensa. El de las Cinco Villas entregará lo que sea necesario -ya lo hizo con las Cortes- para poder seguir aferrado a su sillón en el Pignatelli.

Echenique es poco permeable a las críticas. Sabe que en los periodistas, en esos mismos que su alter ego (Pablo Iglesias) dicen que amenaza con malas artes y oscuros intereses, anida el miedo. El rosarino solo quiere la libertad de expresión en el caso de que el mensaje difundido sea el deseado u ordenado. De lo contrario, la libertad de expresión le chirria al rozarle la epidermis.

Ahora que la Autonómica está en lo mejor, en plena madurez de producción y resultados, mal haría Lambán en dejarle el sillón. Ambos quieren poco “ruido” y pocas luces para el desembarco. Me temo que el presidente de todos los aragoneses seguirá doblegándose. Quien a duras penas se representa a sí mismo, difícil tiene el representar a sus votantes. Fondea a bandazos más propios de un grumete en prácticas que de un capitán experimentado.

Muchos próceres políticos han cedido en estos años para construir un medio plural, cercano, querido y del que nos sentimos orgullosos. Déjenselo a Echenique y es muy probable que veamos una Opereta. La solución no pasa por corregir a diario ventoleras y decisiones atribuladas con enemigo en forma de gaviota. Ahora ya, ni cuando rectifican aciertan; así de triste. Si toma el sillón el representante de Podemos, el NODO será una anécdota.

Entregaron las Cortes. Hoy se juegan la tele. El Justicia de Aragón también está en el punto de mira. Pero eso, para otro día.