• En declaraciones a ExtraDigital, la consejera del Consejo Audiovisual defiende que “es preciso aclarar si se ha apostado por el morbo y el sensacionalismo en detrimento de la calidad, la precisión, el rigor y la imparcialidad”
  • El CAA reclama a las televisiones que huyan de la espectacularización y amarillismo en estos casos y eviten la difusión de bulos.

El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA), según informó en un comunicado, analizará el tratamiento mediático del accidente y rescate del niño Julen en Totalán (Málaga) por parte de las principales televisiones públicas y privadas, locales, autonómicas y nacionales, ante la posibilidad de que se hayan vulnerado derechos fundamentales de los familiares del menor tales como el derecho a la intimidad, al honor y a la propia imagen.

En declaraciones para ExtraDigital, Carmen Morillo, consejera del CAA, ha asegurado que desde el ente autonómico se va a abordar un doble análisis. Cuantitativo sobre la cobertura global del suceso en los medios de comunicación  así como una muestra del mismo para determinar de forma cualitativa la posible lesión de derechos fundamentales.

Además, como novedad, se va a realizar un estudio de las audiencias de programas informativos y de infoentreteniento para ver la relación entre incremento de espectadores en estos espacios y el suceso trágico. “Es necesario determinar si los elevados tiempos de emisión corresponde a un interés de la audiencia o un interés de las cadenas por conseguir más cuotas de pantalla. Es preciso aclarar si se ha apostado por el morbo y el sensacionalismo en detrimento de la calidad, la precisión, el rigor y la imparcialidad. El estudio determinará si se ha respetado el principio de veracidad y el derecho a la información”.

El Consejo Audiovisual de Andalucía ha actuado de oficio al tratarse de un asunto de gran interés mediático ocurrido en la comunidad autónoma y que puede afectar a un colectivo de gran vulnerabilidad como son los menores. El dictamen final puede incluir sanciones a las productoras y medios de comunicación, además de las acciones que puedan emprender los particulares, la Fiscalía o los cuerpos de seguridad.

Ante una posible mala praxis por parte de algunos medios de comunicación, el Consejo ha reclamado a las televisiones que huyan del amarillismo y de la espectacularización en sucesos de este tipo, y acudan siempre a fuentes fiables y eviten la difusión de bulos que contribuyan al desasosiego de los familiares afectados por una determinada tragedia mediática.

En este sentido, para contribuir a un tratamiento adecuado de este tipo de casos a los principios básicos del periodismo, el CAA ha aprobado en los últimos años diversas recomendaciones específicas, como las Recomendaciones sobre la aparición de menores en emisiones relativas a sucesos luctuosos o dramáticos, la Guía de buenas prácticas para el tratamiento informativo de las desapariciones, o la Guía para el tratamiento de procesos judiciales en la que se incluye un apartado sobre los menores de edad.