• El Consejo Audiovisual de Andalucía considera “preocupante” que las empresas periodísticas supediten el rigor y la calidad de la información a los índices de audiencia
  • Constata que algunos programas podrían haber quebrado derechos fundamentales de personas que, circunstancialmente, se han visto involucradas en este suceso

El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) ha constatado que el tratamiento del caso Gabriel por parte de algunas televisiones ha incurrido en un sensacionalismo extremo que podría haber quebrado derechos fundamentales de personas que, circunstancialmente, se han visto involucradas en este suceso. El Consejo ha trasladado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) -autoridad competente sobre las televisiones de ámbito nacional- un informe que revela graves incumplimientos deontológicos en este caso, así como una queja recibida en la Oficina de Defensa de la Audiencia (ODA) en la que se denuncia un “linchamiento diario movido únicamente por el afán de dar noticias rápidas y captar audiencia”.

El pasado 21 de marzo, el Consejo aprobó realizar un informe sobre la cobertura mediática de este caso -desaparición y asesinato de un menor en la provincia de Almería y detención de la asesina confesa- en respuesta a la alerta social que estaba generando entre los propios periodistas. Posteriormente, el CAA recibió una queja en la ODA por vulneración del derecho al honor, la imagen y la intimidad de la persona detenida por quebrantar la orden de alejamiento hacia la madre del menor, así como de su familia.

En esta queja se denunciaba la manipulación informativa y la quiebra intencionada, con fines comerciales y de alimentar el espectáculo televisivo, del principio fundamental de veracidad al seguir vinculando a esta persona con la desaparición y muerte del menor en los magacines matinales de Antena 3 y Telecinco. Todo ello, continúa la queja, a pesar de que desde el 2 de marzo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el Ministerio del Interior habían descartado su implicación en los hechos. La reclamación añade que sendos programas ignoraron todas las peticiones realizadas por la familia para que se rectificasen las informaciones que estaban difundiendo en torno a esta persona y denuncia además acoso mediático.

Cobertura del caso

El Consejo ha analizado casi 69 horas de contenidos para realizar un informe sobre el tratamiento dado a este caso y el análisis de la queja. En concreto, se han sometido a análisis los informativos y otros programas no netamente informativos de La1 de TVE, Antena3, Telecinco, LaSexta, Cuatro, Canal Sur TV e Interalmeria emitidos en tres días clave del desarrollo del suceso: el 6 y 7 de marzo, en pleno proceso de búsqueda del menor y cuando, ante la falta de novedades, algunos medios se dedicaron a analizar la figura de la persona detenida por quebrantar la orden de alejamiento pese a estar ya excluida de la investigación; y el día 12 de marzo, posterior a la detención de la autora confesa de la muerte del niño.

De este análisis se desprende el abultado tiempo dedicado a la cobertura de este caso, especialmente en los programas de entretenimiento de La 1, La Mañana, Antena 3, Espejo Público, y de Telecinco, El Programa de Ana Rosa. En La Mañana ocupó el 70% del tiempo de emisión los días 6 y 7 de marzo; mientras que el 12 de marzo, día posterior a la detención de la asesina confesa, Espejo Público y Sálvame se dedicaron casi íntegramente a este asunto.

Los servicios técnicos del CAA han constatado que los magacines de La 1, Antena 3 y Telecinco del 6 y 7 de marzo difundieron de forma reiterada el nombre y apellidos completos, edad, lugar de residencia, historial clínico y farmacológico, así como el rostro parcialmente pixelado de la persona detenida por romper la orden de alejamiento que le había sido impuesta hacia la madre del menor, pese a que días antes los investigadores del caso habían descartado por completo su implicación. Los informativos de Antena 3 también continuaron relacionando a esta persona con la desaparición, difundiendo informaciones falsas sobre el curso de la investigación.

Incitación al odio

El Consejo también ha encontrado un tratamiento mediático cuestionable en torno a la mujer detenida por la muerte del niño y que, finalmente acabó confesando su autoría. Se ha constatado la difusión de comentarios y estereotipos sexistas y discriminatorios, especialmente alarmantes en Espejo Público y Sálvame. En este programa se utilizaron imágenes de reacciones violentas contra la detenida como reclamo para el pase a la publicidad. Varios programas incurrieron también en la vulneración del derecho a la intimidad y el honor de personas de su entorno.

Sensacionalismo vs. rigor

Tras analizar los contenidos del informe, el CAA ha aprobado una decisión en la que alerta de un preocupante deterioro en el ejercicio de la función de informar sobre tragedias personales con gran impacto emocional en la opinión pública, con un abuso del sensacionalismo y el morbo en detrimento del rigor, la precisión, la moderación y la responsabilidad informativa que exige el tratamiento informativo de la desaparición de un menor, especialmente en las circunstancias y desenlace de este caso.

Así, el Consejo considera preocupante que las empresas periodísticas supediten el rigor y la calidad de la información a los índices de audiencia, comprometiendo el prestigio y la credibilidad de sus telenoticiarios.

Linchamiento mediático 

Asimismo, el CAA constata -como expone la queja recibida- que algunos programas de televisión han podido vulnerar el artículo 4 de la Ley General de Comunicación Audiovisual, sobre el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen de personas que, circunstancialmente se han visto involucradas en este caso. En concreto, cita el Consejo en su decisión, el hombre detenido por quebrantar una orden de alejamiento ha sufrido un “verdadero linchamiento mediático por parte de algunas televisiones, sin ánimo de rectificar cuando estaba descartada su relación con el caso”.

Por ello, el Consejo ha acordado remitir la queja, así como el informe y la decisión que lo acompaña, a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), organismo competente en las televisiones de ámbito nacional, interesándole para que adopte las medidas correctoras ante conductas que pudieran ser contrarias a la legislación vigente.