• Los sindicatos denuncian que la mesa de contratación obvió la recomendación de los servicios jurídicos de la televisión autonómica de primar el precio ofrecido por las compañías
  • Los representantes de los trabajadores también critican que una de las integrantes del órgano de adjudicación había sido empleada de la empresa adjudicataria

La adjudicación del mayor contrato de producción de contenidos de Canal Extremadura a Factoría Plural –productora del Grupo Heraldo– sigue rodeado de controversia. Ahora es el comité de empresa de la cadena autonómica extremeña quien pide responsabilidades por la adjudicación de este contrato, al considerar que se favoreció de manera intencionada a Factoría Plural, según recogen varios medios digitales. La queja de los representantes de los trabajadores se suma a la manifestada por algunas de las empresas que se presentaron al concurso.

Por un lado, según recoge Elplural.com, la operación se llevó a cabo en contra de las recomendaciones de los servicios jurídicos de la televisión pública, que aconsejó a la mesa de contratación que primara el precio ofrecido por las empresas que se presentaron al concurso, al que se recomendó dar un peso del 80% o 85%. Frente a eso, a este criterio sólo se le dio un valor del 30%. De hecho, según informan fuentes sindicales, la oferta de Factoría Plural “no fue la más competitiva en el precio”.

A esto se le suma, según publica Digital Extremadura, la participación en la mesa de contratación de una antigua trabajadora de Factoría Plural, empresa que resultó adjudicataria del millonario contrato. Se trata de Beatriz Raymi, quien formó parte de la productora zaragozana hasta 2014, tras lo cual pasó a ocupar el cargo de Adjunta al Área de Programas en Canal Extremadura, puesto que ha abandonado recientemente. Tal y como apunta el comité de empresa de la televisión extremeña, este hecho “debería bastar para anular dicho concurso”.

Poco antes de las pasadas elecciones autonómicas, Canal Extremadura Televisión sacó a concurso los servicios para la realización y suministro de contenidos audiovisuales destinados a la programación. El contrato, que tenía un presupuesto máximo de licitación de 6,16 millones de euros para tres años (según figura en el pliego de condiciones de este procedimiento público), fue adjudicado a Factoría Plural, a pesar de que su oferta no era la más barata.