• El cineasta Roger Villarroya ha escrito y dirigido los cortometrajes, que tienen como hilo conductor el regreso a las clases desde la perspectiva de niños y padres
  • Los cortos narran historias cotidianas protagonizadas por supermamás solas, papás gays, padres primerizos y familias monoparentales con sus respectivos hijos

Son muchos los que asocian la Vuelta al cole con la correspondiente campaña publicitaria de El Corte Inglés. En esta ocasión, la marca de grandes almacenes ha querido sorprender y ha apostado por el tono humorístico en una imaginativa campaña de branded content formada por cuatro microhistorias, que llegan bajo el lema Los padres también vuelven.

El cineasta barcelonés Roger Villarroya ha sido el encargado de escribir y dirigir los cuatro cortometrajes, cuyo hilo conductor es la vuelta al cole, tanto desde la perspectiva de los niños como de sus padres. Se trata de cuatro historias sencillas y cotidianas, protagonizadas por supermamás solas, papás gays, padres primerizos y familias monoparentales y con sus respectivos hijos, que logran enganchar al espectador.

Hojas en blanco, La Mochila, Modas y Superhéroes son los cuatro cortos con los que se ha buscado aproximar a las redes sociales la realidad de diversas familias en el momento de comprar los libros, las mochilas, los uniformes y el resto de cosas necesarias para la vuelta al cole.

En Hojas en blanco, un padre se vuelve loco buscando una libreta para su hijo, ya que, por lo que parece, a este no le sirve cualquiera. Después de un momento de tensión entre ambos, aparece un tercer personaje que les cambiará la vida. La mochila muestra cómo la simple tarea de elegir una mochila para un hijo, se convierte en una ardua tarea para unos padres, ya que, en su opinión, esta herramienta puede ser determinante en su vida.

Modas pretende ofrecer un grandioso mensaje al espectador y viene a decir que no son necesarios enormes cambios para ir acorde a los tiempos que corren, solo pequeños detalles. Finalmente, Superhéroes refleja que, en ocasiones, el auténtico héroe lo tenemos en casa.