• Orange, El Corte Inglés y Nestlé, se imponen en relevancia, influencia y balance positivo de menciones, respectivamente, según el primer Digital Index elaborado por Llorente & Cuenca
  • El estudio evalúa la transformación digital de la comunicación

​​El Corte Inglés, Ikea y Mahou son las marcas que mejor están gestionando sus activos y reputación digital corporativos, según el primer Digital Index elaborado por Llorente & Cuenca España, a partir del análisis de 430.000 impactos publicados en redes sociales entre noviembre de 2016 y abril del 2017.

Usando la inteligencia semántica de Séntisis, además de la tecnología analítica de Brandwatch y Buzzsumo, se han analizado un total de 18 marcas españolas, las de mayor facturación en seis sectores diferentes: Telecomunicaciones, Retail, Alimentación y Bebidas, Automoción, Eléctricas y Aerolíneas.

De acuerdo con la metodología del estudio, basada en los principios de la AMEC (International Association for Measurement and Evaluation of Communication), liderar la comunicación digital en un mercado supone alcanzar tres metas objetivas: primero, posicionar más contenidos propios que los competidores en redes y buscadores (relevancia); segundo, generar más interacciones que los demás con los seguidores en las redes sociales (influencia); y tercero, recibir un mejor balance entre menciones positivas y negativas en los entornos digitales abiertos (creencias).

En términos de relevancia, la empresa que mejores resultados ha obtenido ha sido la operadora de telecomunicaciones Orange, con un mayor número de contenidos propios compartidos en redes sociales e indexados en buscadores. En clave de influencia es El Corte Inglés la marca corporativa que alcanza un mayor número de interacciones en sus canales de conversación en Twitter y Facebook. Y en relación con las creencias expresadas en la Internet abierta, Nestlé se pone por delante en balance positivo de menciones.

Según Iván Pino, director sénior del área Digital de Llorente & Cuenca, “el Digital Index se plantea como un punto de partida para la evaluación de la transformación digital de la comunicación”. Un proceso que, en su opinión, significa “poner a las personas, empoderadas por los medios sociales, en el centro de la toma de decisiones que afectan a la reputación de marca”.