• El segundo conversatorio desarrollado por Dircom Aragón ha analizado qué funciona en el evento corporativo como herramienta de comunicación externa
  • Un buen briefing, una correcta planficación del desarrollo y la medición de resultados son tres pasos claves para garantizar el éxito del acto

Si se quiere garantizar el éxito de un evento corporativo, el primer paso que hay que dar es realizar un buen breifing en el que se analicen los objetivos, el público, el tono del evento y el presupuesto. A partir de esos datos, se establecerá el tipo de evento que se realizará. En este sentido, “cada vez son más los eventos híbridos, en los que se combina formación, diversión y networking”, ha expresado Javier Lozano, marketing & travel advisor y conductor del segundo conversatorio de Dircom Aragón, en el que se ha debatido sobre qué funciona en el evento corporativo como herramienta de comunicación externa.

El siguiente paso consiste en planificar el desarrollo del evento. Durante el encuentro, se ha puesto de manifiesto que el establecimiento de comités ayuda a una gestión eficiente, ya que todo el mundo conoce sus tareas y el papel que debe desempeñar. “Se debe aplicar el método aristotélico y responder a la pregunta: ¿Qué pasaría si…?”, ha recalcado Javier Lozano, al tiempo que ha aclarado que pueden surgir muchos imprevistos y la ventaja radica en haberlos previsto y tener un plan de contingencia. En su opinión, el evento debe fluir sin que se note el esfuerzo. Cada detalle refleja lo que es una organización y, por ello, se debe cuidar cada aspecto (contenido, lugar, aroma, temperatura, acústica,…). “El evento es una de las herramientas de comunicación más efectiva”, ha subrayado el marketing & travel advisor.

Finalizado el evento, la medición es clave. Más que el retorno de la inversión, se debe medir el retorno de los objetivos. A la hora de medir la satisfacción de los asistentes, cada día es más difícil que la gente responda a las encuestas, de ahí que la innovación y la creatividad sean los mejores aliados. Y en todo el proceso, la comunicación representa el 50%. Si no se comunica, no se conoce; y si no se conoce, no se consiguen los objetivos prefijados. Al final, el éxito de un evento está en combinar el hemisferio derecho y el izquierdo, es decir, la razón y la emoción. Así, Javier Lozano ha concluido el conversatorio con un famoso grabado de Goya: “la fantasía abandonada de la razón produce monstruos, pero unida a ella es madre de las artes y origen de las maravillas”.