El pasado más inmediato nos presenta un terremoto devastador que ha segado la vida a miles de personas. Ni sus peores pesadillas reflejarían su triste futuro esa misma mañana.

Y es lo que tiene el futuro. Que hace olvidar las cosas rápidamente. Y más si el pasado se le ubica lejos de tu día a día. Parece que Nepal es de otra galaxia.

Y llegará el lunes y el martes y comenzará a caer en el olvido gracias a los medios de comunicación…y el miércoles y el jueves… y tal día hará un año. Más de dos mil vidas que tal día harán un año.

Algún nuevo caso de corrupción, las elecciones a la vuelta de la esquina, algún partido del siglo y programas de televisión que nos lleven a los lugares más exóticos o recónditos o lejanos del mundo –no precisamente a Nepal- conformarán nuestro pasar por el futuro y llenarán de pequeños momentos de felicidad nuestras corrientes vidas.

Pero de esto va esa vida –“si te toca, te toca”– y mientras vivámosla sin perjudicar al de al lado.