• Los cortometrajes y videoclips que se presentan a concurso deben ser obras gallegas de los años 2016 o 2017
  • Frente a la sofisticación y el glamour de la Costa Azul, el festival de Cans ofrece altas dosis de autenticidad y diversión en el medio de los campos

La organización del Festival de Cans dió a conocer la imagen del cartel y la camiseta de su XIV Edición, realizadas por Rei Zentolo. Durante la rueda de prensa, el diseñador Pablo Rodríguez, que lleva varios años de colaboración con el festival, indicaba que querían basarse en una fotografía real de la propia organización del festival y mostrar el espíritu de cooperación, participación y trabajo colaborativo por el que se caracteriza el Festival de Cans. “Se dice muchas veces, pero es cierto. Se diferencia del resto de los festivales en que no es un evento que se realiza en Cans, sino realizado por la gente de Cans, y eso transmite esta imagen”.

Así, en la imagen varias personas están portando un “can -o perro- de Cans”, rodeados de elementos tan característicos del festival como el chimpín, la iglesia de Torreiro o las estrellas con las que dejan pegada cada año las personalidades más destacadas que pasan por el certamen.” La imagen la hicimos homenajeando la portada del Abbey Road de los RHCHP, por supuesto, y haciendo un poquito de política local por los pasos de peatones, que echan en falta los vecinos de la villa el resto del año”, – indican desde el Blog de Rei Zentolo.

Cans es un festival de cortometrajes de producción gallega, donde la música también juega un papel muy relevante. Durante el festival, la aldea se transforma completamente. Hay diez espacios que se convierten en salas de proyección, y que durante el año son bodegas, galpones, bajos de casas o casas viejas deshabitadas. Otros espacios, como placas de casas en construcción, gallineros, camiones o fincas se convierten en lugares para actuaciones musicales y actividades paralelas. Y la gente se traslada frenéticamente de un lado a otro en chimpín -los pequeños tractores domésticos- como si estuviesen viviendo en un filme de Kusturica.

Además de festival de cortos hay estrenos de filmes y documentales, coloquios con cineastas, rutas sonoras y un montón de actividades que se reparten entre la aldea y el núcleo urbano de O Porriño. La creación gallega más emergente pasa por Cans, que se convierte en la gran plataforma de visibilidad de los nuevos creadores.