Ya no necesitamos dar vueltas con el coche para encontrar un aparcamiento libre. No necesitamos un billete de avión, ni una entrada numerada para un espectáculo. Los periódicos son “papel mojado”. No es necesario ir de copas para ligar. Tampoco hay que comprarse un CD para escuchar la canción que nos gusta. De hecho, una fórmula algorítmica es capaz de adivinar nuestra música favorita. Puedo ver mi serie favorita desde, dónde  y cuándo quiera. Podemos ver el tráfico de Times Square a tiempo real desde Monegros o encender la calefacción de casa desde California. Hace casi una década que dejaron de tener sentido las cámaras fotográficas en los viajes. Todos nos hemos convertido en comunicadores en esta nueva revolución digital. Y la clave está en el móvil.

Base Date“El móvil se va a convertir, si no lo es ya, en el centro de mando de toda nuestra vida, define Pablo Romero, uno de los grandes artífices de las plataformas audiovisuales en España y, hasta hace unos días, director de contenidos de Yomvi, la plataforma ideada por Telefónica de televisión en ‘streaming’.

Y si el móvil es el centro de mando, también es el presente y el futuro del negocio audiovisual.

Según asegura Romero en El Periódico de Aragón, que recientemente publicó un estupendo dossier sobre el futuro de la comunicación, “se calcula que hoy existen 6.400 millones de dispositivos conectados en el mundo. Y en el 2020 serán 20.800 millones. Romero augura que “un teléfono portátil será centro de comunicación y base de algo tan ambicioso como el Internet de las cosas. Todo se gestionará a través de él y de aplicaciones directas (apps) entre marca y cliente. Porque lo que busca la marca es contactar con el usuario final.

En este extenso reportaje, se habla sobre las nuevas tendencias en el mundo de la comunicación audiovisual. Y surgen términos como el streaming, que ha supuesto un nuevo paso en Internet. Supone consumir televisión en línea sin tener que descargar el contenido. Una de las compañías pioneras de este negocio de Internet es Netflix, que hoy es el nº 1 en Estados Unidos. En España fue Telefónica la que introdujo este sistema, a través de Yomvi. Una curiosidad, mientras que en Estados Unidos el gran impulsor de la televisión de pago por Internet ha sido la ficción, en España ha sido el fútbol el que ha disparado el número de cuotas de la televisión online.

Otro aspecto de las tendencias es la clasificación de los públicos en los estudios de audiencias. Es curioso que, en esta nueva era, no se tiene en cuenta la población mayor de 45 años, pero sí que se hace una discriminación por edades de los jóvenes:  La generación X (de 35 a 45 años), los millenials (de 18 a 35 años) y la generación Z (menos de 18 años). Estos sectores de población comparten el vértigo a no estar conectados. Un 99% de ellos tiene móvil. Y, en los tres segmentos, el 80% utilizan el móvil cuando ven la tele.

Los estudios sobre estas generaciones van a marcar el nuevo mercado audiovisual y, de paso, el nuevo orden económico mundial.

Consecuencia de este fenómeno, surgen los nuevos nichos de mercado de las grandes marcas. Según un estudio mundial de la consultora Nielsen, el 47% de los telespectadores consumen televisión a la carta. También apunta este estudio que a la mayoría de los telespectadores no les interesan los anuncios que acompañan a la televisión convencional, pero estarían dispuestos a ver anuncios de productos que les interesa. Consecuencia, las grandes multinacionales ya estudian crear sus propios contenidos para su cliente potencial.

Estas son algunas de las valoraciones que se pueden destacar del reportaje. La conclusión evidente es que las nuevas generaciones digitales manejarán el mundo con el móvil, pero también es una realidad que los grandes intereses económicos manejarán a la población a través de ese mismo mando.