• La nueva campaña de esta joya gastronómica del Bajo Aragón, que firma la agencia valenciana Montaña Studio, muestra las claves para reconocer el fruto también desde el interior y combatir los fraudes.
  • La acción publicitaria, que incide en la diferencia con otros productos similares, se ha hecho coincidir en el tiempo con los pocos meses en los que el consumo de este melocotón es óptimo.

El Melocotón de Calanda ya está aquí. Y para luchar contra el fraude y que el consumidor sepa que se está comiendo un verdadero Melocotón de Calanda, el Consejo Regulador de esta Denominación de Origen Protegida ha activado un año más su campaña de comunicación. Una acción, que se ha hecho coincidir con los pocos meses en los que el consumo de este fruto es óptimo y cuyo objetivo es la divulgación sobre la autenticidad de este producto. Firmada por la agencia valenciana Montaña Studio, la nueva campaña de publicidad del Melocotón de Calanda propone reducir el fraude descubriendo el auténtico fruto ‘al desnudo’, ‘Así, sin tapujos’ y educando al consumidor sobre sus extraordinarias cualidades, derivadas de un minucioso sistema de cultivo altamente regulado.

Según el Presidente de la DO, Samuel Sancho, “los medios más eficaces para combatir la piratería son una imagen diferenciadora y su difusión mediante campañas de promoción relevantes. De esta manera, el consumidor puede reconocer un producto de máxima calidad y buscarlo en el mercado”. A primera vista, la clave es la etiqueta negra numerada con el logo de la DO que lleva cada fruto. Esto demuestra que ha pasado por los exigentes controles de calidad que impone el Consejo Regulador.Además, certifica que posee la homogeneidad, el color, la dureza y el nivel de azúcar adecuados.

Con una gama cromática que va del amarillo crema al amarillo pajizo, sus características organolépticas recuerdan a ese melocotón de toda la vida, de una dulzura extraordinaria en torno a los 12 grados Brix, que es el nivel mínimo a partir del cual los melocotones emiten su irresistible aroma. Variedad autóctona ‘amarillo tardío’, su comercialización arranca entre finales de agosto y principios del mes de septiembre, por lo que se debe desconfiar de su autenticidad si los encontramos antes.

La diferencia con otros productos

La campaña incide en la diferencia con otros productos similares, muy significativa en cuanto a la calidad. Algo que deriva de las extraordinarias condiciones climáticas y geográficas del Bajo Aragón, así como de su cuidadoso sistema de cultivo, basado en dos técnicas. En primer lugar, se realiza un doble aclareo del árbol hasta eliminar el 70% del fruto, dejando una distancia mínima de 20 cm entre cada uno. Esto asegura un fruto más voluminoso y carnoso, con un calibre excepcional de 73 mm de diámetro mínimo.

Luego se procede al embolsado manual e individual de cada melocotón, permaneciendo así hasta su recogida, dos meses después. Esta operación evita la contaminación por agentes externos y productos fitosanitarios, logrando que sean mucho más puros y sanos. “Una vez recolectado, solo un 15-20% de la producción consigue llevar el sello de la Denominación de Origen Melocotón de Calanda”, explica Samuel Sancho.

Para la DOP, es de suma importancia proteger un producto muy arraigado a un territorio. Abarca las localidades de Calanda, Puigmoreno, Valmuel, Mazaleón, Albalate del Arzobispo en la provincia de Teruel. También Caspe, Maella, Chiprana, Fabara y Nonaspe, en la provincia de Zaragoza. “Es un pilar muy importante dentro de nuestra economía, ya que combate la despoblación al asegurar el futuro de los jóvenes agricultores. Somos la única Denominación de Origen de Melocotón de España. Y esto debe hacernos sentir orgullosos, diferentes y únicos”, reconoce Sancho.

Impactar durante la campaña

“Cuando en los años 80 comenzó el auge de nuestro melocotón surgieron las primeras copias.  Por ello, el sector agrícola local vio la necesidad de proteger un producto tan autóctono, cuyas propiedades están absolutamente condicionadas por su tierra. Se decidió entonces crear una asociación. Y ya en 1999, se logró la protección de la Unión Europea como Denominación de Origen”, rememora Samuel Sancho. En este punto, reconoce que “la tarea más complicada es el control del fraude en el punto de venta. Y por eso, intentamos concienciar al consumidor del Melocotón de Calanda a través de una publicidad simpática y directa, coincidiendo con nuestra época de campaña”.