Babelbox

Aunque este Cronista no lo ha recibido, se comenta por ahí que Enrique Torguet, director de marketing de La Zaragozana, ha vuelto a sorprender un año más con el regalo que cada Navidad envía a los amigos, prescriptores y colaboradores más cercanos de la marca por Navidad. Hay que reconocer que la cervecera ha hecho de este detalle corporativo ‘el anuncio de Freixenet aragonés’ por la expectación que ya genera en el sector.

Ha sabido cumplir con fidelidad con el envío personalizado de un regalo marcado siempre por la originalidad. Hubo galletas de sabores, jabones, velas y hasta mariposas que volaban al abrir el envoltorio pero este año ha recurrido a la creatividad y al ingenio de las hermanas zaragozanas Elisa y Margó Venegas. Las creadoras de Babelbox lo denominan juego sin reglas o un juego dentro de muchos juegos.
El regalo es un pequeño puzzle con la imagen de la cervecera antigua – ¿será un guiño a los orígenes y a la tradición, con la factoría inmersa en un proceso multimillonario de expansión y de reinvención de marca? -. Pero siguiendo la filosofía de Babelbox, jugando con las siete piezas se pueden llegar a componer figuras infinitas. Una terapia imaginativa de libertad creadora.
Se dice que hay quienes ya se lo han puesto junto al portátil, y aprovechan sus ratos de viaje en el AVE con este pasatiempos relajante, este juego de la sabiduría, como lo ha llamado La Zaragozana, que nos invita a dejar la mente en blanco para concentrarnos en la creación de algo nuevo y propio, de soluciones infinitas, y a pensar que hay mucho más detrás de lo que vemos. Nos los quedamos como enseñanza para 2016.

Feliz Año Nuevo para todos.