• Las calles, playas y grandes superficies son el lugar perfecto para llevar a cabo acciones promocionales de diferentes productos
  • El ‘Street Marketing’ y el ‘Field Marketing’ son dos de las técnicas más utilizadas por la visibilidad que da la primera y por el contacto directo que ofrece la segunda

La temporada de verano es un momento perfecto para la organización de todo tipo de campañas de marketing y publicidad, ya que el buen clima invita a la organización de acciones al aire libre. Para muchas marcas es el periodo más esperado del año para aumentar las ventas de determinados productos, a través de diferentes campañas promocionales. Estas acciones generan un gran resultado para las marcas en su objetivo de promocionar las ventas de sus productos de temporada, como pueden ser cremas solares, helados, viajes, o bebidas refrescantes. “No cabe duda, de que la época estival es uno de los mejores momentos para realizar una campaña de marketing, ya que el público, en este caso el cliente, está mucho más receptivo”, señala Mónika Blasco, directora de la agencia de azafatas, RRPP y protocolo Market Development, declaraciones de las que se hace eco Comunicae.

Y es ahí donde el Street Marketing juega un papel decisivo, con acciones específicas llevadas a cabo en las calles, playas o en grandes superficies comerciales, que se convierten en el centro de atención de los transeúntes. Con estas actividades, las marcas ganan visibilidad y llegan a una gran cantidad de clientes potenciales, maximizando de esta manera, las posibilidades que se conviertan en clientes reales. Se adentran con paso firme en nichos de mercado no explorados.

Otra técnica muy utilizada en esta época del año es el Field Marketing, o lo que es lo mismo, acciones que conecten directamente con la emotividad de las personas, en campañas donde intervienen diferentes azafatas y promotores. Éstos actúan sobre el consumidor directamente, creando un clima que favorece la recepción del mensaje, muchas veces a través del reparto de muestras gratuitas de diferentes productos, en lugares muy concurridos, como pueden ser playas o centros comerciales.