Cocinando

Honestidad, sencillez y autenticidad es una mezcla infalible para cualquier asunto en la vida. Si ese asunto se llama programa de televisión –independientemente de los resultados de audiencia- el producto generado siempre es bueno.

Si a todo lo anterior le sumas la naturalidad de un tipo como Bertín Osborne hablando –que no entrevistando- con sus amigos populares aquello se convierte en una delicia de programa que hace que la audiencia le acompañemos disfrutando de lo lindo.

Desde hace tiempo a esta sociedad le sobra maquillaje y tiene una gran demanda de mensajes verdaderos. Por tanto, apostemos por esta  fórmula (VERDAD + honestidad + sencillez + autenticidad) cargada con una buena  dosis de humildad… y no se olviden de ponerle pasión porque sino las cosas es difícil que funcionen.