• La escritora oscense pone letra a la imagen de Las Luces 2010, el último caldo de la bodega madrileña del grupo oscense
  • Las etiquetas buscan reflejar la unión de la tierra, con la historia y la literatura, al tiempo que transmiten que se trata de ‘vinos de autor’ esmerados y artísticos

Enate no pierde la ocasión de vestir sus vinos con etiquetas en las que el arte es protagonista. Y en el caso de Las Moradas de San Martín, bodega madrileña del grupo oscense, lo hace rindiendo homenaje a la cultura literaria, ya que son extractos de relatos los que ponen imagen a sus vinos. La última en hacerlo ha sido la escritora oscense Luz Gabás, que ha visto como un fragmento de su historia El moho que me nubla pone imagen a Las Luces 2010, el último vino de Las Moradas de San Martín.

El relato de Luz Gabás para Las Moradas se une a los creados por Ángeles Caso, Lorenzo Silva, Marta Rivera, Ramón Acín y Oscar Sipán. “Literatura y vino van unidos para transmitir como nadie la esencia de nuestros caldos vinos”, explican desde la bodega, al tiempo que subrayan que sus etiquetas son reflejo de la unión de la tierra con la historia y la literatura y “también  nos sirven para transmitir que, desde la esencia, nuestro vino es un vino de autor, esmerado y artístico”, añaden.

Ese amor por la literatura forma parte del ADN de la bodega madrileña del grupo Enate. Y es que Las Moradas es el título del último libro de Santa Teresa de Jesús, un tratado de oración reflexionado y escrito en la zona de San Martín de Valdeiglesias, donde está ubicado. “La apuesta por esta denominación para nuestra bodega es un guiño a la literatura, que tanto ha citado históricamente los vinos elaborados en la Sierra de Gredos (especialmente, los más importantes escritores del Siglo de Oro español: Tirso de Molina, Jorge Manrique, Cervantes…)”, comentan desde la bodega.

Esta apuesta entronca también con el espíritu del grupo Enate, que, desde un principio, asumió que el arte era la esencia misma de su identidad. Las etiquetas de los vinos de la bodega Enate han sido, desde la primera botella, una ventana al arte contemporáneo y, durante sus más de 25 años de historia, han salido de la bodega más de 62 millones de reproducciones de más de cincuenta obras de arte contemporáneo, muchas de ellas trabajadas en estudios de artistas aragoneses.

“Cada uno de los vinos está asociado a un autor de reconocido prestigio, que se convierte en su máximo embajador a través de su obra, plasmada pincelada a pincelada en el etiquetado de cada botella. Una etiqueta que, quien escancia, tiene en sus manos la posibilidad de disfrutar de la belleza de una imagen añadida a los complejos sabores y aromas de los vinos”, añaden desde Enate.