¿Error o imprudencia la del ministro de Exteriores García–Margallo al entrar a un debate con Junqueras? Este Cronista cree que ambas: grave error y una gran imprudencia.

Dice una estrofa del Himno a los voluntarios de la República: ‘¿Batallas?, ¡no!, pasiones. Y pasiones precedidas de dolores con rejas de esperanzas, de dolores de pueblos con esperanzas de hombres!, ¡muerte y pasión de paz, las populares!’. 

El líder de ERC, antes de llegar al estudio, ya había ganado la batalla al conseguir que Margallo asistiese. Recuerden que lo de los independentistas va de pasiones.

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Es cierto que todas las batallas o debates en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos. Unos y otros se quedan con sus resultados. Todos ganan aunque en este debate no sea así.

Señor presidente del Gobierno: mucha irresponsabilidad la suya por dejar ir al debate de las pobres pasiones al titular de la cartera de Exteriores. Le recuerdo que no son unas elecciones plebiscitarias aunque Más así lo crea.