Reporteros Sin Fronteras, a través de su Informe Anual,  mide el grado de libertad que cuentan los medios de comunicación en 180 países. Valora el pluralismo, la independencia de los medios de comunicación, el ambiente en el que los periodistas llevan a cabo su trabajo y la autocensura, el marco legal, la transparencia y la calidad de la infraestructura con que se cuenta para producir la información. España ocupa el puesto número 30, avanzando en dos posiciones respecto al pasado año. La conclusión sobre el informe en España es que  “también aquí hay odio al periodista” como en el resto de los países democráticos. 

Cuatro son los focos de atención en referencia a nuestro país. El primero es Cataluña que “aunque esta región sigue siendo un terreno hostil para los reporteros de radio y televisión” se advierte una “clara mejora”. Aun así, en los últimos 18 meses RSF ha registrado en Cataluña cerca de 40 casos de ataques a periodistas, que van de los insultos a las agresiones físicas.

En relación a la reforma de la Radiotelevisión Española (RTVE) denuncia que quedara en agua de borrajas la reforma aprobada en 2017 “para poner fin a la manipulación del gobierno de Mariano Rajoy” pues “aún no se ha puesto en práctica”. Insta a que los partidos políticos se pongan de acuerdo respecto al proceso de renovación del presidente y del consejo de administración del grupo audiovisual.

Por otro lado, en 2018 se dictaron condenas por delitos como: hacer apología al terrorismo, insulto a la corona y ofensa “a los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa”, lo que creó un clima perjudicial para la libertad de información.

También hace referencia al episodio ocurrido en  otoño de 2018 donde se registró un caso “grave” de intento de violación al secreto de las fuentes de información periodísticas: la policía española requisó los teléfonos y ordenadores portátiles de dos periodistas que investigaban un caso de corrupción para identificar quién había filtrado la información.

Finalmente, también hace referencia a la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como la “ley mordaza”, la tan esperada reforma sigue sin realizarse, por lo que esta ley continúa representando una fuerte amenaza para la libertad de prensa.