UN BRANDING CON HIELO, POR FAVOR.

3ª PARTE

Las redes sociales han dado un nuevo sentido a la influencia que las personas tenemos sobre las marcas. Es una realidad apasionante que ha hecho que tengamos que replantearnos de forma constante la manera que tenemos de comunicar. Cualquier cambio, al principio da miedo, pero la revolución que estamos viviendo a nivel global es tan increíble que lo único que puedes hacer es disfrutarla. Siempre y cuando tengas un fantástico equipo de comunicación gestionando tu marca en social. Porque si no es así, un solo desliz puede hacer que tu marca se hunda en reputación y que un buen trabajo de branding de muchos años pueda verse cuestionado, afectado o que, incluso, hiera de muerte a tu marca.

Como sé que os encanta el data, tomad dos tazas:

Hoy, una persona normal genera un 500% más engagement compartiendo el mensaje de una marca que si ese mismo mensaje lo comparte una empresa en redes sociales.

Una usuaria o usuario normal tiene 10 veces más seguidorxs que la empresa (normal) en la que trabaja. Internet ha conseguido que todxs lxs que estamos aquí hoy seamos accesibles para cualquier persona en cualquier lugar del mundo.

Una usuaria o usuario es más influyente y genera más confianza que una organización entera.

No es una posibilidad, es una realidad.

Todxs y cada unx de nosotrxs somos nuestra propia marca. Todxs y cada unx de nosotrxs somos influencers, porque siempre va a existir algún tema del que sepamos más que los demás y eso te hace más sabio, puedes dar mejores consejos al respecto y otras personas acudirán a ti por tu experiencia. Todxs somos capaces de generar influencia.

A esto lo llamamos Personal Branding.

Ya no son las compañías las que definen las tendencias, las ideas o el camino a seguir. La evolución de las marcas va de la mano con la que experimentamos como sociedad. Las marcas han pasado de transmitir su valor centrándose en la funcionalidad de sus productos a tener que comunicar valores experienciales que construyen relaciones sólidas con lxs consumidorxs.

Porque lxs consumidorxs modernxs son hábiles, inteligentes, conocen el ámbito digital y están sobreinformadxs (y paradójicamente, desinformados al mismo tiempo). Ya no queremos que se dirijan a nosotrxs para informarnos de todo porque primero, no todo nos interesa (somos más exigentes que nunca) y segundo, ya somos conocedorxs expertxs porque casi todo lo que nos ofrecen lo hemos visto antes.

Hemos evolucionado como sociedad y también como consumidorxs. Las marcas que buscan engagement, deben ofrecernos una experiencia y mejorar nuestra vida. Si no, vamos a ignorarlas. Ahora, respondemos de manera inmediata a cualquier comunicación de cualquier empresa del mundo, para bien o para mal.

El 92% de los usuarios confían más en la opinión de otrx usuarix que en la de una compañía. Hemos perdido la fe en las empresas y por eso ahora, se buscan influencers que vuelvan a vendernos y engancharnos con mensajes que no creeríamos si viniesen de una empresa. Lxs influencers son gente como tú y como yo que se han construido una gran comunidad de seguidores o una reputación online. Consiguen así influenciarnos a través de personas que conocemos, que nos gustan y en las que confiamos; siempre y cuando sean creíbles. Aunque los influencers no son nada nuevo; siempre han existido.

El branding ya no son grandes compañías imponiendo cuál debe ser nuestra percepción, somos personas creando y compartiendo experiencias para otras personas.

Si escucho un anuncio con el que no me veo vinculado de ninguna forma, puede no solo generarme rechazo porque me resulte molesto o irrelevante; sino peor aún, podría ignorarlo. Hemos evolucionado como sociedad y también como consumidores. Las marcas que buscan engagement, deben ofrecernos una experiencia y mejorar nuestra vida.

Esto implica que no podemos ni debemos intentar gustar a todo el mundo, porque es imposible. Tratar de gustar un poco a cada persona, es la mejor manera de no gustar nada a todos.

Y a todo esto… ¿nos gusta la empresa/marca en la que trabajamos? No olvidemos que los mayores y más creíbles influencers son los que viven de verdad las marcas y compañías; lxs trabajadorxs. Las personas que están dentro de las empresas y que pueden contribuir, positiva o negativamente a la percepción del resto de la sociedad acerca de lo que hace realmente la marca. El valor de la marca debe transmitirse y cuidarse tanto externa como internamente.

¿Sabíais que la recomendación de unx empleadx genera hasta 3 veces más confianza que la del/a CEO?

Tenemos una oportunidad de capitalizar, a nivel interno la voz del/a empleadx y a ubicarlos, junto a lxs clientxs, en el centro de nuestra estrategia.

Pero no nos llevemos a engaño, ganarte a los demás cuesta tiempo, dinero y esfuerzo y actualmente, para ganarte a tus colaboradorxs y que estxs estén motivadxs (con tu marca), tienes que darles motivos.

Domingo Torrón director de RECLAM y socio fundador de Picnic Ideas Felices