‘Trainer’, showman, cantante, actor, artista multifacético… A este americano afincado en Zaragoza le gusta decir que hace de todo, pero siempre busca hacerlo de un modo diferente, original, sorprendente. Creativo por encima de todo, a Greg Pappas le motiva cualquier reto, especialmente, los que tienen que ver con la comunicación.

  • Profesional multidisciplinar y polifacético. ¿Cómo se definiría?
  • Diría que soy un Aprendiz de mucho, maestro de nada. Un creativo que ha aprendido en la calle, que es la mejor escuela. Porque en la Universidad se pueden estudiar las técnicas de la creatividad, pero no te enseñan a ser creativo. Eso se lleva por dentro y lo que hace falta es sacarlo y desarrollarlo.
  • ¿Todos somos creativos?
  • Sí, todos tenemos creatividad. Solo se trata de descubrirla. Y para eso, a veces, únicamente hay hacer las preguntas adecuadas.
  • En su tarjeta de visita habla de las Ideas fuera de la caja (Ideas outside of the box).
  • Sí. Yo busco siempre el ángulo creativo y me defino como un creativo integral. Cuando viene un cliente, le preguntas qué necesita, buscas su target y cómo llegar a él. Investigo qué están haciendo los demás y lo pongo en un círculo. Entonces, me pregunto qué queda fuera de ese círculo, qué es lo que no han hecho los demás, cuáles son esas ideas fuera de la caja. Y así es como se logra la diferencia. Hay que buscar la diferenciación. Hay que tener apertura de mente y soltar las ideas que llevamos. Nunca se sabe cuándo, dónde y cómo puede aparecer la solución. Por eso, nunca hay sugerencias tontas.
  • Hace espectáculos, videos, trainings corporativos, asesorías,… ¿Qué papel juega la comunicación en todo esto?
  • Ya sea en la creación de un nuevo producto, en la mejora de la motivación de un equipo de trabajo o en una presentación, en general, el objetivo final no es otro que hacer llegar la información al receptor. Eso es la comunicación. En este sentido, yo trato de averiguar cuál es la mejor manera de hacerlo, porque cada cosa es diferente. La empatía con el cliente y sus necesidades también es fundamental. Y en cualquier caso, trato de que haya un hilo conductor para todo: el factor sorpresa, el factor distinto.
  • Difícil tarea en un momento como el actual, en el que estamos sometidos a un bombardeo constante de información, ¿no?
  • En la actualidad, la competencia por atraer la atención de la gente es feroz. Es cada vez más complicado. Tienes muy poco tiempo y hay mucha información. Y si no llamas la atención, pasan al siguiente. Ocurre en los eventos, si no hay un entretenimiento activo en el escenario, la gente se aburre y se pone a hablar con el de al lado. Pasa también cuando abres cualquier edición digital para leer una información y está rodeada de banners que anuncian de todo. Por eso el hilo conductor debe ser el factor sorpresa, buscar lo que no hacen los demás, el gancho para llamar la atención.
  • Hablando de eventos, ¿cómo valora este tipo de acciones como herramientas de comunicación?
  • Los eventos son unos potentes instrumentos de comunicación, porque consiguen concentrar la atención de la audiencia. Tienes al público al que te diriges en un área específica y semicontrolada y con la posibilidad de ofrecer la información que quieres transmitirles sin otras influencias que le distraigan. De una manera directa. Eso sí, hay que conseguir que el evento sea interesante, excitante, emocionante, entretenido,… Esta es la mejor manera de que funcione la comunicación y de que cale ese mensaje que se quería lanzar. Y lo hace de una manera más eficaz que compitiendo con otros tantos mensajes y anuncios en los medios de comunicación.
  • ¿Hacia dónde va este sector?
  • Se va hacia números más rápidos, más cortos, más espectaculares, más intensos… Además, tratan de involucrar más sensaciones y más sentidos (para que la gente esté atenta y no pierda el interés). En definitiva, y como en otros sectores, buscan trabajar las emociones. Los contenidos ya no son tan informativos y se apela más a las sensaciones.
  • El training corporativo es otro de sus campos de trabajo. ¿Tanta falta de comunicación y de motivación hay?
  • Lo que yo veo es que hay mucho miedo a hacer cosas nuevas, al cambio. En las empresas, seguimos topándonos con los mismos problemas: el rencor hacia el jefe; el jefe indeciso o voluble; el que se guarda la información porque cree que si la da pierde poder y control; felicitar al trabajador sigue estando mal visto, ya que se ve como una pérdida de control y de crecimiento del empleado,… En este contexto, los principales problemas que hay en las empresas tienen que ver con la comunicación, con el miedo a perder el control del equipo y con la falta de empatía. Si se quiere hacer equipo, es necesario ser capaz de ponerse en el lugar del otro y hablarle su idioma. Si no es así, es muy probable que no le llegue la información como tenía que hacerlo. En definitiva, es una cuestión de empatía, comunicación y motivación.
  • El video corporativo es otro de los campos en los que trabaja. ¿Por qué animaría a las empresas a hacer un video corporativo? ¿Qué les aporta?
  • El video corporativo ofrece un abanico muy amplio de posibilidades. El mensaje siempre cala mejor si se hace en forma de película. Y ese es el objetivo del video corporativo. Se trata de mostrar lo que quieres trasladar o enseñar de una manera divertida y amena y llegar más al público. Como he comentado antes, en mi caso, trato de darle un toque creativo a la información que se quiere difundir para que llegue y se quede en el cerebro del receptor.
  • Como profesional multidisciplinar, ¿hay alguna de las facetas en las que se encuentre más cómodo o le guste más?
  • Lo que a mí me gusta son los retos, son mi mejor estímulo. Y depende del momento, vendrán de una faceta o de otra. Así que no puedo elegir.