El director de Cuentas y Medios de Cubo Diseño, Rafael Clarimón, hace un recorrido por los 15 años de historia de la agencia zaragozana. Asegura que, en esta trayectoria, siempre han contado con la complicidad de sus clientes, eje fundamental de la empresa, cuyo centro es el producto, la marca o la empresa para la que trabajan.

  • Cubo lleva 15 años trabajando en Zaragoza, ¿cómo ha evolucionado desde sus inicios hasta ahora?
  • Cubo empezó como una empresa de diseño, enfocada al branding y al packaging fundamentalmente. Pero, a medida que ha ido pasando el tiempo, hemos ido evolucionando e incorporando nuevos servicios hasta convertirnos en la empresa que somos ahora, en la que elaboramos estrategias de comunicación integral, desarrollos de identidad global corporativa, campañas creativas, marketing de contenidos, diseño gráfico, social media o eventos. En definitiva, estrategias de 360 grados. Hemos evolucionado con el mercado, pero, además, hemos contado, con la complicidad de nuestros clientes. Hemos evolucionado con ellos.
  • ¿Cuál es la campaña de la que estáis más orgullosos?
  • Estamos contentos con todas las campañas que hemos realizado. En cada una, hemos puesto todas nuestras fuerzas para conseguir el mejor resultado. De hecho, para nosotros no hay cliente pequeño. Todos son grandes. No obstante, por nombrar una, y por ser algo diferente, podría hablar de una campaña que hicimos para Viñas del Vero la pasada navidad con unos mupis create. Fue algo diferente.
  • ¿Y hay alguna que haya resultado más complicada?
  • Todas tienen su parte complicada. Cada cliente y cada producto son diferentes y cada cual exige una solución distinta. En cualquier caso, esa solución debe ser la mejor y eso implica cierta complejidad. Quizás, por todo lo que conllevó, la campaña para la inauguración y el lanzamiento de un Gran Centro Comercial en Zaragoza, o el diseño de PLV, basado en la técnica del origami/papiroflexia para una nueva plancha de inyección doméstica, o la utilización de realidad aumentada durante una presentación de producto, para uno de nuestros cliente, en un auditorio con más de 1.000 asistentes.
  • Esos resultados se han visto reconocidos con diferentes premios. ¿Qué supone para Cubo ser una de las agencias más premiadas de Aragón?
  • Sobre todo, son un aval a nuestro trabajo. Un trabajo a la sombra, en el que el centro es el producto, la marca o la empresa para la que trabajamos. Los premios suponen un reconocimiento a esa trayectoria y profesionalidad, así como una carta de presentación para futuros clientes. Así, a nivel nacional hemos sido premiados en varias ocasiones por Anuaria y AEPD, y a nivel internacional, por los ED Awards, los Wolda y Logo Lounge.
  • ¿Qué hace falta para hacer carrera en este sector?
  • Creo que podría resumirse en mucho trabajo, sentido común, curiosidad y respeto. Lo del trabajo, se puede imaginar, porque detrás de cada producto hay muchas horas de esfuerzo. Respecto al sentido común, no hay que olvidar que detrás de cada campaña hay una estrategia y ésta tiene que estar bien planteada, de otra manera, no se conseguiría el efecto deseado. Para eso y para acertar, hay que conocer muy bien al cliente, saber cuáles son sus necesidades, sus inquietudes,… Y no sólo conocer a tu cliente, también al cliente de tu cliente, para llegar de forma óptima a él. Esto también implica curiosidad. Curiosidad por conocer nuevos formatos, nuevos medios, nuevos mensajes,… La publicidad es un sector en continuo cambio, ya sea tecnológico o por los gustos y hábitos de la gente. Esto obliga a estar siempre atento a las novedades. Y respeto: respeto por tu trabajo, por el producto que creas y que representa a una marca, a una empresa, a unas personas… y, además, respeto al resto de compañeros del sector. El sector de la comunicación y, en concreto, el de la comunicación publicitaria, tiene grandes profesionales en Aragón.