Lorena Gonzalvo, Mercedes Gutiérrez, Lucía Rabanete y Cintia Liarte forman el equipo de esta agencia zaragozana especializada en gabinete de prensa. Creen firmemente en la comunicación y, además, consideran que todo el mundo tiene algo que contar. Solo hay que hacerlo. Y ahí es donde entra en escena la labor de Haiku.

  • ¿Cómo definiríais Haiku?
  • Haiku Comunicación es una agencia especializada en prensa, una intermediaria entre las empresas y los medios de comunicación y periodistas. Traducimos a lenguaje periodístico todo aquello que las compañías quieren comunicar, vender o anunciar. Nuestro trabajo es convertir la información en noticia. Porque cualquiera que tiene algo que contar, independientemente del tamaño de la empresa. Nosotras buscamos cualquier arista para poder lanzar un mensaje. Después, solo hay que interpretar esa información y hacerla atractiva para los medios de comunicación.
  • ¿Y cómo se consigue atraer a los medios?
  • Además de con las herramientas que contamos (capacidad, conocimientos y experiencia), otra de las bazas de Haiku es la interpretación que hacemos de la información para lanzarla desde diferentes puntos de vista para tratar de llegar a la mayor cantidad de público posible. Es decir, que una información cultural también puede ser atractiva para economía o para otras áreas. Se trata de ser creativas. En este caso, con las palabras.
  • ¿Cómo nace la agencia?
  • Nació hace cinco años y, de alguna manera, fue fruto de la necesidad. Los derroteros de la vida y la situación de crisis que se vivía, entre otros factores, nos animó a abrirla. Y lo hicimos viendo las carencias existentes en Zaragoza. Había agencias de comunicación, pero no había ninguna que estuviera especializadas única y exclusivamente como gabinete de prensa. Así que nos lanzamos, porque, además, el servicio de prensa era uno de nuestros fuertes.
  • ¿Marca nacer en plena crisis?
  • Nosotras lo vimos como una oportunidad. No había nadie que diera ese servicio y muchas empresas que estaban invirtiendo en publicidad necesitaban estar presentes y seguir teniendo contacto con sus audiencias y su público. Haiku nació como una alternativa a todas esas empresas, para ser su gabinete de prensa y que pudieran seguir presentes en los medios y consiguiendo impactos sin necesidad de unos grandes presupuestos. Quizás, lo más complicado fue hacernos cargo de las gestión de una empresa, pero porque no estábamos acostumbradas.
  • ¿Y cómo ha sido la evolución?
  • Estamos muy contentas, porque la evolución ha sido constante y creciente. Nacimos en una coyuntura socio-económica que no era óptima, pero desde el primer momento hubo gente que confió en nosotras. Y desde entonces, no hemos parado.
  • En este tiempo, ¿ha cambiado mucho la forma de trabajar y las demandas de los clientes?
  • Han cambiado las relaciones con el cliente, las relaciones con los medios e incluso los medios de comunicación. Han salido nuevos agentes a escena, algo que hace unos años era inimaginable (redes sociales, blogueros, influencers, plataformas, aplicaciones…). Y todo esto hay que contemplarlo. Relacionado con ello, otro cambio es el que supone la multisegmetación. Ya no hay una línea de comunicación. Ahora hay cientos. Y plantear estrategias de comunicación no es tan sencillo. Ha sido necesario cambiar el chip, abrir la mente y no ceñirse a las rutas tradicionales. Es necesario saber dónde está el público al que queremos llegar y contar con todos los agentes, porque la información para unos y otros no va a ser la misma.
  • El sector cultural es uno de sus fuertes. ¿Se puede hablar de especialización?
  • La cultura es el tema que más trabajamos, pero nos movemos en todos los sectores. En Haiku estamos departamentados y cada profesional asume los clientes en función de su especialidad. Además, trabajamos siempre con estrategias ad-hoc y con acciones puntuales, todo personalizado. Cada proyecto empieza de cero. Esa es la diferencia entre comprarte un traje hecho o hacértelo a medida. El cliente nos cuenta cuáles son sus necesidades y sus posibilidades y nosotras le hacemos una propuesta a medida.
  • ¿Influye el hecho de estar en una ciudad como Zaragoza?
  • Nosotras trabajamos para clientes de Aragón, pero también para clientes de otras comunidades autónomas o de carácter nacional. Parece que si no estás en Madrid o Barcelona no puedes trabajar para un cliente potente. Creemos que ese es uno de los grandes falsos mitos de la comunicación con los que hay que acabar. Lo importante no es donde estés, sino el equipo, lo exigente que se sea y las metas que se tengan. Desde luego, nosotras no creemos en esas barreras ni las tenemos. En Haiku no pensamos en local, sino en global
  • Últimamente hemos asistido a un incremento del número de agencias. ¿Hay mercado para todas?
  • La competencia, si es buena, no nos asusta. Nos parece estimulante que haya agencias buenas, puesto que enriquecen el sector y ayudan a crear cultura de comunicación. El problema es cuando se trata de competencia que no es profesional, que no tiene formación y, por tanto, hace un trabajo de poca calidad. Eso no solo repercute en que se tiren precios, sino que provoca una pérdida de confianza por parte de los clientes, porque no ven resultados. Y esto afecta a todo el sector.
  • ¿Qué le diríais a una empresa para que apueste por la comunicación?
  • Hacer comunicación es fundamental. Como hemos comentado antes, todo el mundo tiene algo que contar. En general, se ha perdido el aspecto más social y humano de las cosas. Y, sin embargo, todavía nos siguen interesando las pequeñas historias. Por eso, ya sean pymes, empresas medianas o grandes compañías, tienen que tener muy clara su estrategia de comunicación. Por eso, en un escenario tan cambiante como el actual, la figura del director de comunicación es esencial. Además, no hay que olvidar que un 90% de la imagen de una marca es la percepción que la gente tiene de ella. Por tanto, es fundamental que la gente perciba la marca de la manera adecuada. A veces nos encontramos un desfase entre lo que la empresa es y lo que la gente entiende de ella. La comunicación es la herramienta perfecta para corregir esto.