• Situada a pocos metros de la Puerta del Sol de Madrid y de la Apple Store
  • Tras la inyección millonaria de Alejandro Betancourt, la compañía ha contratado a ejecutivos de Apple para desarrollar su nueva estrategia

Hawkers, la empresa de gafas españolas, ha abierto su primera tienda en la calle Carretas de Madrid, a pocos metros de la Puerta del Sol y de la Apple Store.

La nueva tienda de Hawkers, de estilo londinense, negra por fuera y con mucha iluminación por dentro, nace después de la inyección millonaria del empresario venezolano Alejandro Betancourt, que con poco más de 30 años y sin experiencia en el sector, ganó a dedo 12 mega-contratos eléctricos con el chavismo.

Alejandro Betancourt, mejor conocido como “el bolichico”, ya preside la compañía y bajo su batuta la marca no escatima en marketing, ha fichado a Leo Messi como imagen publicitaria y ha contratado a ejecutivos de Apple para desarrollar su nueva estrategia.

En concreto, Hawkers ha incorporado a Diego Sebastián, un ejecutivo que formaba parte del equipo de innovación de Apple en la sede de Cupertino, California. Ahora será el máximo encargado de retail a cargo de la estrategia de venta las gafas de sol baratas que un grupo de veinteañeros crearon en Elche.

La nueva tienda está situada en un lugar abarrotado de transeúntes locales y turistas. El trabajo de mobiliario está terminado con la imagen corporativa similar a la de los corners en centros comerciales.  El local además cuenta con un bar. Da la casualidad que el establecimiento estaba en manos de Yogen Fruz, un negocio de yogurt helado que impulsaron en España empresarios venezolanos perseguidos por el régimen chavista.

La compañía también ha fichado a ex ejecutivos de Desigual y Equivalenza, la franquicia de perfumes que enfrentó enormes problemas judiciales por plagiar fragancias conocidas.

Con las nuevas incorporaciones y con la inyección millonaria de Betancourt, la empresa espera expandir el mercado y dejar atrás algunos escándalos en redes sociales como el anuncio del año pasado en México en el que recomendó a los mexicanos usar Hawkers para que no se le hincharan los ojos con la construcción del muro de Donald Trump. El equipo de béisbol Diablos Rojos y el piloto de Fórmula 1 Sergio Pérez anunciaron de inmediato la rescisión de sus contratos con la marca española.

La broma creó una ola de rechazo que obligó a los responsables de la compañía a disculparse públicamente en reiteradas ocasiones.  Meses antes, la cúpula de la empresa tuvo que disculparse porque uno de los fundadores aparcaba su Ferrari en la zona de minusválidos en los centros comerciales para que nadie rayase su coche.

Amortizados los escándalos, ahora Hawkers sale al mercado de las gafas graduadas para conquistar un mercado en expansión y este año espera facturar unos 100 millones de euros.