• La firma sueca opina que hay cenas que alimentan más que un libro de matemáticas y lanza ‘Cenología’, para pedir menos deberes
  • La campaña es obra McCann y MRM//McCann y parte de la premisa de que los niños españoles dedican demasiadas horas a las tareas escolares

Coincidiendo con la vuelta al colegio, IKEA estrena Cenología, una iniciativa con la que la marca sueca reivindica menos deberes y más cenas en familia. Y es que, con esta acción, la compañía quiere transmitir que precisamente las cenas pueden ser el momento idóneo para aprender en familia.

La campaña, obra de McCann y MRM//McCann, se compone de piezas audiovisuales para televisión e internet que reflejan momentos de la cena en familia en los que, además de compartir un buen rato con tus hijos, también se puede aprovechar para que aprendan, por ejemplo, aritmética, geografía a través del origen de los alimentos o geometría con las formas de los mismos. Es lo que la marca ha bautizado como Cenología.

De hecho, en su web, IKEA ofrece ejercicios y consejos sencillos para educar a través de las cenas. Desde redes sociales también hará altavoz de la campaña, fomentando la participación de los padres para que compartan cómo educan a sus hijos alrededor de las cenas. También habrá talleres en sus tiendas.

La campaña parte de la premisa de que los niños españoles dedican demasiadas horas a los deberes, lo que repercute en sus horas de juego y en las cenas en familia. Así lo apunta el Informe PISA 2012, que indica que España está por encima de las seis horas de deberes semanales, lo que sitúa a nuestro país como el quinto de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) en el que más tiempo dedican los niños a los deberes.

La compañía sueca incluso ha hecho un estudio que tiene como objetivo conocer el impacto de los deberes en los hogares españoles. De acuerdo con el mismo, el 65% cree que sus hijos se sienten agobiados o cansados con el tiempo que dedican a los deberes. Esta percepción es similar en los niños y adolescentes de entre 7 y 17 años: más de un 80% de los niños se siente mal, presionado o cansado por los deberes. Respecto al tiempo, el 88% de los profesores considera suficiente dedicar a los deberes menos de una hora al día.