Es una de las caras más conocidas de Rtvcyl y, en el mes de noviembre, la más ‘singular’. Dejarse bigote se ha convertido para Javier Mardones, presentador de la segunda edición de los deportes del canal autonómico, en una costumbre con fines solidarios. Comprometido con la causa ‘Movember‘, este periodista vallisoletano lleva seis años cambiando su imagen en el penúltimo mes del año. El único objetivo de dar a conocer la lucha contra el cáncer de próstata y de testículos y, así, hacer visible un problema que afecta a un elevado porcentaje de hombres y niños. El bigote invade el mes de noviembre las redes sociales y se convierte en una potente campaña de marketing cuyo único fin es recaudar fondos para la lucha. Mardones es una buena representación de ello.

  • ¿Cuántos años llevas ya con la iniciativa Movember?
  • Hace seis años la Fundación se puso en contacto conmigo para ser una imagen visible por ser una cara conocida en Castilla y León, sobre todo en el ámbito deportivo de la comunidad. Éste es el sexto año colaborando de manera activa, es decir, recaudando fondos y sirviendo como imagen. Para ello me dejo crecer el bigote durante los 30 días del mes de noviembre con el objetivo de visualizar la causa. Anteriormente he colaborado de manera ‘no activa’, simplemente dando donaciones a otros compañeros y conocidos que colaboraban con Movember.
  • ¿En qué momento decides participar en Movember? ¿Cómo surge la idea?
  • Fue a raíz de que la Fundación se pusiera en contacto conmigo y, al conocer ya su labor, me pareció una idea muy importante, desde el punto de vista solidario, que una persona relativamente conocida pudiera colaborar. No me lo pensé dos veces. Lo que más me costó fue dejarme el bigote pero al final es algo que ha quedado ya dentro de mi persona, todo mi entorno ya sabe que durante el mes de noviembre voy a llevar bigote. Es algo que se ha adherido a mí.
  • ¿Por qué ésta y no otro tipo de iniciativa solidaria?
  • Yo colaboro con otras iniciativas, soy donante de médula ósea, por ejemplo. Pero me comprometo con Movember por la relación que tiene con el mundo del deporte, ya que se creó hace muchos años por un jugador de rugby de Australia que padeció cáncer de testículos y falleció. Su imagen era la de un hombre con bigote por eso, cuando se conmemoraba el año de su muerte, los compañeros del equipo decidieron dejarse crecer el bigote en su honor. Así, a partir de ahí, esos compañeros pensaron el recaudar fondos para investigar la enfermedad. A raíz de ahí el mundo del rugby se solidariza con el equipo australiano y se mueve esta imagen al mundo del deporte en general. Por eso el elegir esta causa, porque estoy muy ligado al mundo del deporte en general, no sólo como presentador sino también en el ámbito personal, ya que he jugado siempre al fútbol y ahora pertenezco, además, a un equipo de triatlón que también está comprometido con la causa.
  • ¿Es algo que haces tú solo o en grupo?
  • Por un lado recaudo como Javier Mardones pero por otro tenemos un grupo que se llama Periodismo y Deporte Valladolid que está formado por varias personas relacionadas con el mundo del Periodismo o del deporte de la ciudad, y en él que hay gente que pertenece a equipos de rugby, baloncesto, balonmano e, incluso, algún jugador del Real Valladolid. De hecho, todo aquel que tenga relación con el mundo del deporte o del Periodismo aquí puede adherirse a este grupo que yo mismo creé el primer año que colaboré activamente con la iniciativa. Por otro lado, es importante para mí destacar que tengo un grupo de amigos en el que están dos íntimos como Javi y Rubén que, junto al resto del grupo, se dedican a organizar eventos, actos, etc, con el objetivo de dar a conocer la asociación y a dónde va el dinero que se consigue. Nos reunimos para recaudar fondos, que al final es de lo que se trata.

 

 

  • Se trata de una “puesta en escena” cuanto menos llamativa, y más en un presentador de televisión. ¿Hasta qué punto crees que influye en la sociedad que personajes relevantes de los medios se presten a este tipo de acciones?
  • Influye todo. Si no llega a ser por determinadas personas famosas (mucho más que yo), este movimiento no tendría esa capacidad de llegar a todo el mundo. En el momento en que un futbolista o jugador de baloncesto o rugby se deja bigote y lo explica en sus redes sociales, influye y mucho. En mi caso, gracias a la televisión, estamos consiguiendo que mucha gente me pregunte. Ésa es la fórmula para establecer una conversación a cerca de la Fundación, de lo que se hace y para qué. Es una estética cuanto menos llamativa pero el objetivo es llamar la atención para hablar sobre el tema. Me paran incluso por la calle para preguntarme. Igual que en otros actos solidarios se lleva un lazo, nuestra seña de identidad es el bigote.
  • ¿Crees entonces que debería extenderse esta práctica entre los compañeros de los medios para dar mayor visibilidad a un problema como el cáncer de próstata y de testículos?
  • No es algo que me preocupa excesivamente porque los actos solidarios son cosa de cada uno. Obviamente, cuanta más gente se involucre, mejor, pero las personas son muy libres de hacer los actos que consideren oportunos. A mí me gustaría que colaborasen, claro. Que se dejan bigote, ¡pues mucho mejor! Que no, pues lo importante en este caso es la aportación económica y el conocimiento sobre la Fundación y su labor. Me parece importante, eso sí, que los compañeros de profesión pudieran explicar la problemática contra la que lucha este movimiento. Más allá que dejarse o no bigote, la colaboración puede hacerse desde muchos puntos de vista, tanto compañeros de profesión como personas en general. Cuanto más estemos involucrados, mejor.
  • ¿Cómo ha ido la recaudación de este año?
  • Ha ido más o menos como se esperaba. Aún sin tener los datos cerrados, estamos muy contentos. De manera personal ha habido años que hemos alcanzado los 600 euros, y además hay que sumar los eventos y actos en los que nos juntamos varias personas que colaboramos activamente. Cualquier colaboración es buena y es para estar contento, por muy poca que sea. Es verdad que puedo presumir de ser uno de los recaudadores más importantes de Valladolid y también de Castilla y León. Pero hay muchas personas anónimas por encima de mí. Por eso cualquier recaudación es válida, buena y positiva y hay que aplaudirla. Más allá de la cantidad, lo importante es colaborar, y es motivo para estar contento.
  • ¿Son las redes sociales un aliado perfecto para Movember y, en este caso, para su aportación particular?
  • La verdad es que las redes sociales son un elemento fundamental. De hecho una de las características de esta Fundación es el trabajo y la labor que se hace en redes. Es más, uno de los parámetros a seguir una vez que te lanzas a colaborar activamente, es hacer extensible el agradecimiento a las redes sociales. Así, otras personas pueden interesarse y colaborar con alguna donación. Se busca dar visibilidad al movimiento, y eso se consigue a través de las redes sociales. Los primeros años no era tan importante pero ahora se busca la influencia en redes porque lo importante es llegar al mayor número de personas posible.
  • ¿Repetirás en 2019?
  • Por supuesto, por supuestísimo. Y en el 2020, 2021, 2022 y así durante muchos años. Por desgracia conozco varios casos con la enfermedad y creo que cualquier tipo de colaboración es poca. Todo el mundo tendría que estar involucrado en algo desde el punto de vista solidario. A mí ya se me relaciona con Movember y la lucha contra el cáncer de próstata y testículos así como las enfermedades que afectan a los hombres. Creo que esto es ya un compromiso que he adquirido y que no me cuesta ningún esfuerzo y, además, sirve como ayuda y como satisfacción personal. Así que, mientras pueda y me lo permitan en mi trabajo, seguiré. Es un mes para el que tienes que tener tiempo y ganas pero mi objetivo es seguir colaborando para que este movimiento se conozca y seguir recaudando fondos.
  • ¿Qué hace Javier Mardones el 1 de diciembre? ¿Se afeita el bigote?
  • Sí, me afeitaré el bigote porque no forma parte de mi imagen. Además, quitarte el bigote así de repente también genera una posible conversación, una llamada de atención, genera curiosidad. Es importante recordar a todo el mundo que este movimiento recaudatorio no termina el 1 de diciembre sino que se puede colaborar a lo largo de todo el año. El día 1 me afeito el bigote pero seguiré con la causa el resto del año.