Uno de los principios elementales del periodismo es contrastar la información, paso inmediato para una información rigurosa y de calidad para ejercer una función social imprescindible para la ciudadanía y sus instituciones. La duda como herramienta es el éxito de “Maldita.es” y Julio Montes, su cofundador. Aprovechando su participación en los cursos de verano de la UPO nos concede esta entrevista donde habla de la desinformación (y no fake news), cómo combatirla y la importancia de la alfabetización mediática como medida preventiva frente a los timadores de aparentes noticias.

¿Por qué la llaman postverdad o fake news cuando es desinformación?

Es que es un término más impactante, no hay duda. Es difícil combatirlo, vende más y se usa más. La cuestión es que nunca fueron noticias, nunca tuvieron intención de serlo y hay que dar la batalla también con eso. Además, cada vez más los políticos utilizan ese término para atacar a periodistas que publicación información que no les gusta.

El concepto de maldita.es tan antiguo como el periodismo: constatar la Información. ¿Como se llega al punto en que se hace necesario una web como esta?

No hemos inventado nada, siempre lo decimos. Dudar y contrastar. Crear comunidad, buscar su ayuda, colaborar y fomentar la educación y la tecnología en la lucha contra la mentira. Sin nuestros malditos no podríamos hacer nuestro trabajo y por eso no somos una empresa, somos una organización sin ánimo de lucro porque parar esto es cosa de todos.

Las fake news son un negocio. ¿Qué intereses hay detrás de la mentira? ¿Cuánto puede ganar un fabricante industrial de infamias?

Los bulos se mueven con distintos intereses el ideológico que es el más claro, pero también el monetario. Por eso desde el periodismo hay que pensar cómo parar esto. Hacer una web con apariencia de medio y ponerse a mentir es super fácil, empezar a ganar visitas con mentiras y conseguir anunciantes por clicks. Tenemos que sentarnos y pensar qué requisitos mínimos tiene que tener un medio y presionar a los anunciantes para que se anuncien en medios y no en webs desinformadoras.

¿Qué tienen que hacer las Administraciones?¿Y la Unión Europea?

Educar, educar y educar. La alfabetización mediática es básica. Enseñar a comprender una información, a que no te la cuelen con un bulo, a no ceder tus datos…hay políticos que quieren legislar algo contra lo que no puedes combatir sin educación. La cosa es ¿quieren nuestros políticos una ciudadanía a la que sea más difícil que se la cuelen?

Cuál es el papel de Google y Facebook en la distribución de las mentiras. Cómo las combaten.

Van despertando, más que Twitter al menos. Nosotros hemos firmado con Facebook para luchar contra la desinformación en su plataforma y Google a través de su claim review posiciona nuestras desmentidos para luchar mejor contra la mentira.

¿Y Whatsapp?

WhatsApp es el agujero negro de la desinformación. Y a lo mejor debe de ser así por el secreto de las comunicaciones, pero puede hacer más. España no les interesa, pero aquí cada vez más se consume información y desinformación a través de WhatsApp. Estamos al nivel de Brasil y tienen que espabilar.

Para partidos políticos y algunos medios de comunicación, también la mentira forma parte de la estrategia y la táctica. ¿Cómo puede un periodista combatir este fenómeno?

¿Qué es un periodista? Eso es casi lo primero que nos tenemos que preguntar, porque para mí es mucho más compañero alguien ajeno a la carrera de periodismo que otro que le tienen y vive de las mentiras y las cloacas. A partir de aquí creo que los periodistas como tal, los que intentan hacer su curro son los menos culpables de la ecuación de la desinformación. Somos humanos y nos equivocamos y si hay alguien que miente a sabiendas no es periodista.

¿Qué puede hacer la ciudadanía para no ser víctimas y cómplices de los fabricantes de fake news?

No callarse, avisar si ve un bulo, mover los desmentidos…no compartir si no se está seguro de algo. La desinformación se para en comunidad o no se para.

Dos cosas para finalizar, ¿Porqué la desinformación es una oportunidad , incluso de negocio, para el periodismo y los periodistas?

En un momento brutal de ruido y barro donde las mentiras se mueven a sus anchas y la desinformación vuela, el periodismo tiene la oportunidad de recuperar el ser necesario para la gente. Volver a ser un ancla para la ciudadanía frente a la mentira. Ese lugar donde acudir. El periodismo o es necesario para la gente o tiene muy difícil sobrevevivir.

¿Hasta dónde llegaremos con las fake (deep news, etc)?

¿Las deep fakes serán muy peligrosas? Seguro ¿dan miedo? Sin duda. La cuestión es que ahora mismo nos la están colando con audios cutres, capturas, fotomontajes con paint…enseñemos a la ciudadanía a ser crítica y entonces todos los retos podrán afrontarse. Si no seguiremos con un cuno intentando que no se hunda esto.