Que sólo cuatro de once miembros del Consejo de Administración de la RTVA sean profesionales de reconocido prestigio en el mundo de la comunicación sigue levantando ampollas. La buena sensación que iba dejando el consenso celebrado por grupos parlamentarios se ha tornado en sensación más agria que dulce.

Hasta tal punto que la Asociación de la Prensa de Sevilla (APS) considera “la esperada y deseada” renovación de los miembros del consejo de administración de la Radio Televisión de Andalucía (RTVA) y del Consejo Audiovisual de Andalucía una falta de respeto a la profesionalidad y a la dignidad del periodismo y de los periodistas, en general, y de los trabajadores de la RTVA, en particular, y un fraude a los ciudadanos.

Otra ocasión perdida a pesar de que las leyes que regulan estos dos consejos, reformadas por unanimidad por el Parlamento andaluz la semana pasada, “son claras”. La de la RTVA especifica que los miembros de su consejo de administración tienen que ser personas “con reconocida cualificación y experiencia profesional”, y la del Consejo Audiovisual de Andalucía que tienen que ser personas “de reconocido prestigio profesional en el ámbito de la comunicación audiovisual, científico, educativo, cultural o social”.

Para la Asociación que dirige Rafael Rodríguez, buena parte de los candidatos presentados hoy en el Registro del Parlamento por tres de los cinco grupos (PSOE, PP y Adelante Andalucía) incumplen claramente el perfil y no responden al espíritu de lo fijado por el legislador en materia de comunicación, especialmente en el caso del consejo de administración de la RTVA. Consideran que “por encima de los obligados criterios profesionales, estas formaciones han antepuesto intereses estrictamente partidarios y han propuesto a políticos que se quedaron descolgados y parados en los recientes procesos electorales, a cargos orgánicos y a personas que seguirán trabajando en los partidos con un sueldo pagado por una institución pública”.

De esta manera, indican en un comunicado, “la pretendida regeneración se convierte en degeneración, en la misma que ha existido durante varias décadas”. Entienden que “los partidos, que supuestamente defienden la profesionalidad, la experiencia y la independencia, han optado por reincidir en los comportamientos erróneos y perversos del pasado”.

Por todo ello, la Asociación de la Prensa de Sevilla lamenta y denuncia públicamente las decisiones de estos partidos que erosionan y desprestigian la existencia y el trabajo de estos dos consejos, en especial al de la Radio Televisión de Andalucía. La APS insiste en que la radio y la televisión pública de Andalucía, “pública de verdad”, es imprescindible. También es necesario el Consejo Audiovisual. Después de 30 años de vida, urge un nuevo modelo para la RTVA. No obstante, el camino iniciado en esta nueva etapa vuelve a ser el equivocado. La APS pide a los partidos políticos que rectifiquen, aún están a tiempo.