Recientemente conocíamos que siete de cada diez directivos creen que el soborno es habitual en los negocios. Tienen que querer los dos para que haya soborno efectivo porque sino sólo quedaría en intento.

Pues esto es lo que hay señores. Luego nos echaremos las manos a la cabeza con nuestros políticos y diremos que son unos sinvergüenzas. No lo hagan señores, no lo hagan. Hay muchos otros sinvergüenzas que son iguales y que no se dedican a la política.

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra… pues este cronista la tira. Denúncienlo si tienen pruebas. Ayuden a mejorar el mundo de los negocios. Pongan en práctica lo que les enseñaron sus padres. Utilicen la honradez hasta sus últimas consecuencias.