Una crónica que firma en El Independiente Agustín Monzón sobre el día del inversor que ha celebrado esta semana el grupo Vocento nos sirve para entender, con su ejemplo, por dónde puede ir la situación de los grandes grupos periodísticos de España en los próximos meses y años: transformación digital y diversificación.

Además de Abc, la fuerza de Vocento se sitúa en sus cabeceras locales y regionales, referentes de liderazgo en prensa escrita en sus territorios y, por tanto, con una posición hegemónica en sus comunidades que les permite posicionarse con ciertas ventajas competitivas a la hora de ir transformando sus modelos de negocio.

Vocento lo sabe y actúa en consecuencia.

Centra su oferta a los inversores en las posibilidades de negocio que generan los canales verticales que ha puesto en marcha o que ha adquirido, destinados a cubrir la demanda en sectores dinámicos de la actividad económica como por ejemplo el inmobiliario (sí, otra vez) a través de sus ofertas digitales de Clasificados (pisos.com, Autocasión e infoempleo).

Apuesta también por la celebración de eventos y por la formación, que son vías en las que puede hacer valer el valor añadido de la confianza que genera su marca.

Y trabaja también en experiencias de muros de pago en sus principales cabeceras locales (acaba de arrancar, por ejemplo, con el Ideal de Granada) y en fórmulas de generación de ingresos en el área digital que les permitan suplir, con publicidad programática, la caída drástica de la publicidad en sus diarios.

Habrá que esperar los resultados, pero se observa una estrategia coherente con la realidad que viven los medios. Vocento comprende que ya no puede vivir de la publicidad que le reportaban sus cabeceras, pero también es consciente del gran valor de sus marcas y del potencial que desprende si sabe explotarlo a través de una estrategia de diversificación de sus planes de negocio.

Y es lo que hace: abandona la idea, hoy en día suicida, de seguir aferrándose a la publicidad generalista como única vía de ingresos, y amplia su mirada panorámica explotando lo que, hasta no hace tanto, sólo era el perímetro de su marca. Si se quiere, pasa de ser una empresa de medios a ser una empresa de medios y de servicios. Y eso, por sí mismo, no es malo. Al contrario: puede indicarle el camino para seguir teniendo futuro.

 

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