• Distribuidores y periodistas estadounidenses han visitado las principales bodegas de la Denominación de Origen en el marco de una acción promocional
  • La iniciativa forma parte de la campaña ‘The Next Great Grape’ que desarrollan Bodegas Paniza, Bodegas San Valero y Grandes Vinos en EEUU con la agencia Gregory White PR

Siete profesionales estadounidenses del mundo del vino, entre los que se encontraban importadores distribuidores y periodistas, han recorrido durante unos días las bodegas y viñedos de los Vinos de las Piedras de la Denominación de Origen Protegida de Cariñena. Esta visita es un paso más en la apuesta de la DOP por su expansión en el difícil mercado norteamericano, donde está logrando consolidar la marca aragonesa.

Desde 2009, Cariñena y sus principales bodegas están centrando gran parte de sus acciones de promoción en Estados Unidos, con grandes inversiones para introducir El Vino de las Piedras, el exitoso lema que hace referencia al terreno pedregoso predominante en la zona. Las campañas en EEUU van especialmente orientadas a la difusión de la variedad garnacha.

Esta acción forma parte de The Next Great Grape, la campaña que las tres principales bodegas de la Denominación –Bodegas Paniza, Bodegas San Valero y Grandes Vinos– desarrollan en Estados Unidos en colaboración con la agencia de comunicación estadounidense Gregory White PR, en la que se incluye una oficina de medios, promoción comercial, marketing digital, eventos y patrocinios, publicidad y misiones inversas.

El programa está dotado con un presupuesto de un millón de euros al año y su finalidad es lograr que El Vino de las Piedras se convierta en todo un referente internacional. Entre las acciones llevadas a cabo destaca la presencia de los vinos de la D.O.P. Cariñena en los vuelos de la compañía Delta Airlines, empresa que seleccionó un vino elaborado con la variedad garnacha para servirlo a sus clientes de Primera Clase.

El esfuerzo ha logrado que las ventas se hayan duplicado en los últimos ochos años. Estados Unidos es ya, con casi tres millones y medio de botellas al año, el tercer importador de vinos de Cariñena (tras Reino Unido y Alemania) y el primero de fuera de la Unión Europea.