• Sólo el 58% de la empresas dispone de una estrategia concreta para el desarrollo de este valor, pese a la importancia que le otorgan
  • Únicamente dos de cada diez compañías miden de manera habitual su imagen de marca

La reputación tiene una notable importancia para el éxito empresarial. Sin embargo, lo cierto es que muy pocas compañías se toman la molestia de cuidar y controlar su propia reputación. Así se desprende de un estudio realizado por la agencia alemana News Aktuell. Pese a que la mayoría de las compañías entrevistadas califican de “importante” o “muy importante” la reputación, sólo el 58% dispone de una estrategia concreta para el desarrollo de este valor intangible.

Y no sólo eso. Únicamente el 43% de los responsables de comunicación corporativa y relaciones públicas pone al tanto con regularidad a los directivos de los avances en lo que a reputación corporativa se refiere. Y uno de los datos que llama la atención es que solamente el 22% de las empresas hace los deberes y mide habitualmente su imagen de marca.

Para la gestión de su propia reputación corporativa, más de tres cuartas partes de las empresas confían en las notas de prensa y las relaciones con los medios de comunicación. El 44% se decanta por los social media para fortalecer su imagen corporativa y el 42% hace hincapié en la comunicación interna. De bastante menos predicamento gozan las ferias (15%), los eventos de relaciones públicas (14%), y la publicidad (9%).

¿Qué factores tienen, por otra parte, una influencia más determinante en la buena reputación de una empresa? El factor número uno es la bondad de sus productos y servicios (69%). El número dos es la satisfacción del cliente (64%) y el número tres el éxito financiero (48%). No influyen, en cambio, tanto en el buen nombre de una empresa las relaciones locales (13%), la producción social y medioambientalmente responsable (11%) y la igualdad de género (10%).