Estos últimos años están siendo judicialmente muy intensos. Urdangarín, Torres, Blesa, Rita Barberá, Correa, ‘El bigotes’ o Rodrigo Rato son algunos  de los que nos han acompañado noche tras noche en los informativos de todas las cadenas.

Informativos y el ‘Telediario’. Que son lo mismo pero no es igual. Aunque ‘Telediario’ es una palabra genérica que ya designa cualquier tipo de informativo de televisión está registrada como marca gráfica por RTVE. Por tanto, vemos el informativo de Antena 3 y el Telediario de la 1, siendo los dos informativos.

Volvamos a lo nuestro. El portavoz del PP, Rafael Hernando, llamaba hienas a algunos por culpa de la pena de telediario que había sufrido su compañera Rita Barberá. Recordemos que la ex alcaldesa murió abandonada en amistad por muchos de los suyos porque hienas hay en todos los sitios. Ella observó tras unos visillos de su domicilio la deslealtad de los mismos que días después defendían su honor.

Rato fue retenido durante siete horas en su domicilio y finalmente era detenido, mano en nuca, tras la mañana informativa dedicada por todos los medios. Bieto Rubido denunció que se había sobreactuado por la famosa pena de telediario.

En el caso de Urdangarín la pena de telediario ha resultado un chasco. Es entonces la justicia la que ha salido muy mal parada.

Los juicios paralelos son muy peligrosos. Trasladar a la opinión pública la culpabilidad antes de que los jueces la determinen, ya sea por imágenes como la detención de Rato, o simplemente por la mera información de los procedimientos judiciales en marcha pone en riesgo la imagen de la persona aparcando de un plumazo la presunción de inocencia.

Aunque se trata de una carencia democrática la audiencia es muy libre de juzgar pero es honesto reconocer que siempre se hace en base al juicio de algún indocumentado que se pasea por los platós de televisión. Si a esto le sumamos la lentitud judicial de nuestro país la cocción a fuego lento de la pena es infalible. Todos se quejan de la pena de telediario y muchos la merecen, tal y como dicta la justicia posteriormente.

El Ministerio de Justicia, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) y del Foro de Organizaciones de Periodistas ya trabajaron sobre este asunto. En 2015 el ministro de Justicia anunció la modificación del nuevo artículo incluido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal que obligaba a proteger la imagen, el honor y la intimidad de los detenidos en el momento de su arresto y en los traslados posteriores para evitar dicha ‘pena de telediario’. Se introdujeron cambios en la redacción de la norma para garantizar el derecho a la información pero no prohibir, en ningún caso, la grabación y difusión de imágenes de los arrestados. Por tanto, no se eliminó la pena de telediario.

No se eliminó y por eso hacemos uso de ella. Lo grave es que en la mayoría de los casos la ciudadanía coincide con la justicia pero dictamina unos años antes de que lo hagan nuestros jueces.